Educación
Sábado 19 de Septiembre de 2009

Ernesto Villanueva: una norma para todo el nivel superior

El exrector de la UBA pide un plan que privilegie y promocione el ingreso de jóvenes en carreras técnicas.

"La nueva ley debería legislar tanto a las universidades como a los institutos terciarios". La opinión corresponde al especialista Ernesto Villanueva, ex rector de la Universidad de Buenos aires y de la Universidad Nacional de Quilmes.

El académico, quien hasta hace pocos días integró la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (Coneau), sostiene además que se deben mejorar los niveles de permanencia y egreso en las facultades. Y pide un plan que privilegie y promocione el ingreso de jóvenes en carreras técnicas.

—¿Cuál es su postura sobre una nueva ley universitaria?

La nueva ley de educación superior fue una promesa de la presidenta (Cristina Fernández) ya desde el momento de asumir. Esta futura norma debe complementar a la nacional de educación de 2006 que reformó la ley federal. Un segundo rasgo es que seguramente va a ser para el conjunto de la educación superior, no sólo para el mundo universitario. Ese es uno de los temas más difíciles de abordar y una de las cuestiones más complejas para la Argentina. Sobre eso ya hay políticas gubernamentales, pero supongo que la futura ley va a recuperar esa cuestión.

—¿Se muestra entonces a favor de cambiar la actual?

Esta ley es del 1995 y ya estamos en el 2009. Creo que un país que quiere pensarse a sí mismo un poquito más en serio tiene que hacer una revisión de las leyes básicas periódicamente. Por ejemplo, Estados Unidos tiene la costumbre cada diez años de analizar el sistema vigente en educación superior y corregir problemas. Además, los países tienen una temática muy fuerte en los últimos años vinculada con la educación a distancia. Pero la ley actual ha sido muy sabia en cuanto a qué instituciones ingresan al sistema universitario, a diferencia de lo que ocurre en varios países de América latina, donde hay una proliferación sin límites de nuevas instituciones. En la Argentina apenas hay cien instituciones, comparándolas con las más de mil que hay en Brasil. O Chile, con una cantidad de universidades equivalente a la Argentina siendo una población y estudiantes muchísimo menor que en la Argentina. En eso ha sido muy buena la ley, pero ha tenido un problema esa legislación: es que ha habido una extensión de las universidades existentes, y en otros casos una presión muy fuerte sobre los legisladores para crear nuevas instituciones. Evidentemente una nueva legislación tiene que atender esa cuestión. Es decir, cómo sería un esquema de crecimiento de las instituciones, ya sea por existencia de nuevas o por extensión de las actuales.

Hay quienes proponen debatir en base a una "autonomía responsable", ¿coincide con esta idea?

Creo que el debate sobre la autonomía es un debate terminado. Es evidente que las instituciones universitarias requieren de autonomía para sus actividades. ¿Quién le va a decir a un decano lo que tiene que hacer? Es absurdo, pero la política universitaria no se circunscribe al tema de la autonomía. Por ejemplo: ¿es conveniente para la Argentina que tengamos más físicos? Eso no lo puede decidir una Universidad sola. Hay un tema de política pública pública que trasciende a una institución.

Entre ellas el de las carreras tradicionales, que siguen siendo las de mayor número de ingresantes.

Esa es otra cuestión, porque en general la institución universitaria lo que hace es responder a las demandas de chicos de 18 años influidos por la familia, los medios y lo que conocen del colegio secundario. Y está la demanda productiva que requiere el país, como la investigación. Y ésta evidentemente no aparece como una demanda a los 18 años. Dejar librado el perfil de nuestros universitarios sólo a las decisiones del sentido común de los jóvenes y sus familias es un tema riesgoso, porque nos puede llevar a tener áreas de vacancia muy importantes por falta de previsión. Eso se remedia con una política universitaria de ciencia y tecnología que diga cuáles temas son importantes, privilegiar esas áreas. Y esto trasciende a una universidad misma.

¿Qué otro tema considera pendiente en el sistema universitario?

El de la permanencia es una deuda importante. Argentina tiene efectivamente niveles muy bajos de retención. Ahí una ley puede ser solamente declarativa y atender esa cuestión en el plano general. Ligar los planes de mejora de las instituciones con algún sistema de premios, de modo tal que la distribución presupuestaria no se circunscriba a los criterios simplemente históricos.

Un proyecto presentado por diputados oficialistas propone crear una Coneau regule también a los terciarios. ¿Coincide con esta propuesta?

En principio, eso habla que la Coneau tuvo éxito. Eso se basa en la necesidad de que haya algo análogo en el plano de toda la educación superior. Pero tengo dudas de si conviene expandir a la Coneau, porque se trata de jurisdicciones diferentes, porque la universidad pertenece a la Nación o a los privados, y el resto del nivel superior a las provincias. Yo armaría un esquema especializado para esa educación superior, un organismo paralelo con un perfil más federal que aprenda de la experiencia de la Coneau.

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