El Mundo
Jueves 21 de Julio de 2016

Erdogan extiende el estado de sitio en Turquía y profundiza la represión

Cerró 623 colegios y echó a más de 21 mil docentes, bajo el argumento de perseguir a los golpistas. Extiende la censura en internet.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, anunció la instauración del estado de emergencia o de sitio durante tres meses en Turquía, mientras intensificaba una masiva represión y purga, a cinco días del intento de golpe militar en su contra. El presidente ha ordenado despidos masivos y cierres en el sector educacional. La impresión es que Ergodan, un presidente islámico conservador de tendencia autoritaria, ha aprovechado la victoria sobre los golpistas para lanzar una persecución generalizada de sus adversarios.

   Detenciones, suspensiones, despidos. La purga alcanzaba ayer a al menos 55.000 personas, muy especialmente en los sectores de la enseñanza, la policía, la Justicia, el ejército y los medios de comunicación. Estos en particular, mantuvieron constantes conflictos con el régimen islamista que instauró por etapas Erdogan desde su llegada al poder en 2003. La creciente sospecha es que Erdogan están ajustando cuentas con los sectores laicos y de la sociedad civil que siempre lo criticaron, y no solo con una facción de militares golpistas.

   Los pedidos de moderación de la comunidad internacional no frenaron la determinación del presidente turco, quien anunció anoche la instauración del "estado de emergencia durante tres meses". Erdogan prometió que "la democracia no se verá comprometida" en Turquía, ya que el estado de emergencia "busca proteger y reforzar" los valores de "la democracia, la ley y las libertades". Un contrasentido a estas alturas de la escalada represiva. Por ejemplo se han cerrado numerosos colegios y expulsado miles de docentes. El Ministerio de Educación ha decretado ayer el cierre de 626 instituciones educativas. El cierre afecta a 524 colegios privados y 102 "de otro tipo". Se justificó en que sus responsables podrían haber cometido "delitos contra el orden constitucional". Al mismo tiempo, se ha retirado la licencia educativa a 21.683 docentes que trabajaban en estos centros. Pero, ¿qué vínculo podrían tener estos miles de docentes y cientos de colegios con el violento intento golpista de una facción militar? La decisión se tomó en una reunión del Consejo de Seguridad Nacional. Además, el Consejo de Enseñanza Superior prohibió a los profesores universitarios los viajes de trabajo al extranjero. El martes había impuesto la dimisión de más de 1.500 decanos y suspendido a 15.200 empleados del Ministerio de Educación. Todos imputados o sospechados de actividades golpistas.

   Erdogan, además, no olvidó señalar a presuntos culpables en el exterior. Sin citarlos, el presidente turco dijo que "puede que otros países están implicados" en el intento de golpe que además a su juicio podría no haber terminado. "Podría haber otros planes", aseguró, de manera de justificar la ola represiva, que ya es denunciada por la prensa europea e importantes gobiernos. Steffen Seibert, portavoz de Angela Merkel, lamentó que "casi a diario se toman nuevas medidas que son contrarias al Estado de derecho". Esta advertencia se suma a la del jefe de la diplomacia francesa, Jean-Marc Ayrault, a quien el presidente turco llamó ayer a "ocuparse de sus asuntos".Pero Erdogan recibió el apoyo de un aliado clave, Washington. El secretario de Estado John Kerry rechazó "comentar" las purgas.

WikiLeaks. La represión se extendió asimismo en Internet, un medio que Erdogan ya ha castigado en el pasado. El acceso al sitio de WikiLeaks quedó bloqueado, después de que el grupo anunciara que publicaría documentos sobre la estructura de poder en Turquía. El gobierno de Erdogan ha impuesto la censura a sitios como YouTube y Twitter. Algunos sitios web de la oposición ya fueron bloqueados tras el golpe fallido. WikiLeaks anunció en Twitter que los turcos que vean bloqueado su acceso al sitio web pueden "usar un proxy o cualquiera de nuestras IP'' para acceder a los documentos sobre el partido gobernante en Turquía.

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