Corrupción
Domingo 17 de Julio de 2016

Erdogan, el enemigo de Twitter, usó las redes sociales para salvarse

Hace dos años años Recep Tayyip Erdogan bloqueaba la red social Twitter en Turquía.

Hace dos años años Recep Tayyip Erdogan bloqueaba la red social Twitter en Turquía. El viernes no le quedó otra opción que recurrir a Internet: sólo tenía un iPhone para comunicarse con su pueblo. Tres horas después del comienzo del golpe, mientras los tanques ocupaban la calle, los cazas sobrevolaban Estambul y se extendían los rumores de que Erdogan se iba a Londres o Berlín, aparecía en la CNN Türk en la pantalla de su celular, usando la aplicación de videollamadas FaceTime de Apple.

La moderadora sujetaba en la mano su celular mientras la cámara enfocaba el iPhone desde el que hablaba Erdogan, que se encontraba de vacaciones con su familia. Y es que FaceTime sólo funciona entre teléfonos de la empresa de la manzanita. Fue un momento crucial en esa noche de intentona golpista: el jefe de Estado instaba a sus compatriotas a salir a las calles y, mediante una aplicación digital, demostraba que estaba vivo y dispuesto a combatir. Poco después, hacía uso de redes como Twitter para llegar a más gente. Una gran ironía: hace más de dos años, Erdogan bloqueó Twitter en su país porque sus rivales hicieron públicas en ese medio acusaciones de corrupción en su contra. Y al día de hoy, Turquía sigue siendo el país del mundo con más peticiones de censura a Twitter. Ahora, sin embargo, la tecnología y las redes jugaron un papel clave para que Erdogan siga en el poder.

Imágenes al mundo. A través de Facebook Live y de la aplicación equivalente de Twitter, Periscope, se transmitieron en todo el mundo las imágenes de los tanques avanzando y de los turcos enfrentándose a ellos sin miedo. Los celulares inteligentes son ya el hilo directo de lo que sucede en el mundo. Para los golpistas, algo mal calculado: después de ocupar puentes y canales de TV, al final quedó demostrado que con solo un celular, todos podemos ser emisora de TV. CNN Türk emitía a la vez cómo llegaban los soldados a sus estudios. "Podía transmitir dos videos en vivo por "streaming" en Facebook mientras huía de los golpistas", escribió un periodista del diario Hürriyet, ante el que también se encontraba el ejército.

Hace algunos años las redes sociales se convirtieron en imprescindibles para el surgimiento de las protestas que llevaron a las revoluciones en el mundo árabe, mejor conocida como la "primavera árabe". El viernes se vio por primera vez un golpe en directo. Y eso, pese a que Facebook, Twitter y YouTube funcionan bastante mal en Turquía. "No tenemos ninguna razón para creer que nos bloquearon completamente, pero sospechamos que nuestro tráfico de datos se frena deliberadamente en el país", explicó Twitter. El hecho de que un golpe falle gracias también a los servicios de la web puede ser otro impulso para las compañías de Internet, que se oponen a las medidas de control del Estado y apoyan la encriptación, para disgusto de muchos gobiernos.

Kristian Brakel, director de la sede en Estambul de la fundación alemana Heinrich-Böll, no cree que la actuación de Erdogan sea contradictoria con otras medidas tomadas en el pasado, como el bloqueo de Twitter. "Es una simple hipocresía: el presidente asegura que no es amigo de las redes, pero su partido, el AKP, obviamente las utiliza de manera muy, muy activa", explica. El partido las usa para hacer campaña electoral o para controlar a gente que quizá escribe cosas molestas.

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