Rugby
Sábado 01 de Octubre de 2016

Equilibrar la balanza es jugar a la perfección

Es el partido que todos esperan. La visita de los All Blacks a la Argentina siempre deja algo para ver, para aprender y para asombrarse.

Es el partido que todos esperan. La visita de los All Blacks a la Argentina siempre deja algo para ver, para aprender y para asombrarse. Pasó siempre y seguirá pasando. Y hoy no tiene que ser la excepción, por más que el bicampeón del mundo se muestre relajado como nunca antes en la previa y llegue a la cita con un equipo sin algunas de sus figuras. Pero a ellos eso poco les importa, porque saben de su potencial. Steve Hansen, su DT, puede echar mano y sacar de la bolsa un jugador del mismo nivel. De hecho no jugará Aaron Smith pero la 9 la usará TJ Perenara, el medioscrum de Hurricanes, el campeón del Súper Rugby. No por nada, ellos están en otra dimensión y son los que marcan el pulso del rugby mundial.

Ya consagrados campeones en esta edición del Rugby Championship los hombres de negro afrontarán la quinta fecha del torneo ante un equipo como Los Pumas que ya necesita una vuelta más de rosca para seguir creciendo. En los últimos compromisos, los argentinos lograron mantener pareja la balanza durante 60 minutos, pero después de ese lapso, la capacidad de los neocelandeses marcó las diferencias. Y lo hicieron en los detalles. Por eso el primer objetivo del conjunto argentino pasará, más que por conseguir el triunfo (algo casi imposible), por equilibrar la intensidad a la que juegan los hombres de negro durante todo el partido. Ese es un desafío tremendo para lo de Hourcade, que están varios escalones por debajo de su encumbrado rival. Equilibrar la balanza significa realizar un partido perfecto, sin fisuras y Los Pumas aún no están preparados, o al menos sólo mostraron algunos chispazos en algunos partidos.

Los fríos números de las estadísticas no engañan y estos dicen que los All Blacks son el único equipo del mundo al que nunca pudieron vencer. Jugaron 27 veces de las cuales 26 ganaron los hombres de negro y a eso se suma el recordado empate en 21 tantos, en noviembre de 1985, con todos los puntos marcados por Hugo Porta.

Por eso, ponerse de nuevo frente a frente con ellos es una puerta que se abre, una oportunidad para seguir creciendo. Todavía Los Pumas están lejos. La victoria ante los Boks en Salta es sin duda una bocanada de aire fresco que ilusiona, pero esta parada es distinta. Son los maestros del ABC, de las cosas simples y bien hechas, Son los mejores.

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