Cartas de lectores
Martes 22 de Noviembre de 2016

Entre la necesidad y la avaricia

Santo Tomás de Aquino en la Suma Teológica, artículo "Si... es lícito al hombre robar en estado de necesidad" —aclara—.

Santo Tomás de Aquino en la Suma Teológica, artículo "Si... es lícito al hombre robar en estado de necesidad" —aclara— "Por otra parte, en caso de necesidad todas las cosas son comunes; por lo tanto no constituye pecado que uno tome una cosa de otro porque la necesidad lo hace común". Una necesidad resulta ser un impulso imposible de controlar que lleva a encaminar los esfuerzos individuales en determinada dirección. Lograr satisfacer dicho sentimiento resulta de la condición social, económica y de educación de cada individuo, relacionada con los medios necesarios o útiles disponibles para su existencia y desarrollo. Lo complejo es encontrar una relación entre cubrir una necesidad básica, como la aspiración de alimentarse o colmar una avaricia. La magnitud de los medios ilícitos y/o reñidos con la moral para satisfacerla, dependen de los recursos y la condición social del individuo. La Corte de Casación judicial italiana estableció que robar por hambre no es delito, absolviendo a un hombre que había hurtado unas salchichas y dos pedazos de queso, valuados en cuatro euros y siete centavos. "El hecho no constituye delito. No es punible quien, por necesidad roba pequeñas cantidades de comida para hacerle frente a la imprescindible exigencia de alimentarse". El Obispo Jerónimo, siglos atrás en la misma Roma, refiriéndose a la Iglesia como institución decía: "Nosotros realmente ardemos de codicia, y mientras vociferamos contra el dinero, llenamos nuestros jarrones con oro y nada nos es suficiente". Las evidencias históricas y contemporáneas ubican en estos extremos los sucesos delictivos del mundo, acentuando la diferencia entre necesidad y avaricia. ¿De qué modo procesamos y digerimos esto como ciudadanos? Muy simple, porque entre quienes cuentan las historias, existen algunos mejores mentirosos que otros.

Norberto Ivaldi

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