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Domingo 26 de Junio de 2016

Entre el rescate y la investigación

Durante años el equipo editorial trabajó en la búsqueda de los textos originales. Investigación y relectura, dos claves para llegar al libro.

Ciudades, campos, pueblos, islas es un libro y una biblioteca digital. Es también la primera publicación de una idea más amplia: Proyecto Territorio que completará sus herramientas con el lanzamiento de un sitio web que difundirá las publicaciones y las conectará con otros lenguajes y experiencias artísticas, "desde las texturas sonoras a la fotografía digital, pasando por la cartografía, la animación y el video".

   El proyecto tiene su origen en 2008. La idea de presentar una suerte de antología de narrativa santafesina fue cambiando. En realidad, las miradas fueron cambiando. Los integrantes del equipo editorial fueron modificando sus miradas. Indagar en esas primeras ediciones, rastrearlas, cotejarlas, leer y releer, investigando ese territorio fue dando forma al proyecto.

   En diálogo con Más, Pedro Cantini, secretario de Producciones, Industrias y Espacios Culturales de la provincia, que tiene a su cargo la dirección del proyecto, brinda detalles de su desarrollo. "El libro tiene un espesor particular, fuimos a indagar varias cosas a la vez, y el libro es el producto de esa indagación", dice.


   —Es interesante el planteo que parece guiar al libro, el territorio como espacio físico pero también como creación cultural, como espacio literario.

   —Eso es lo que fuimos a buscar, primero como indagación. Se traduce en un libro que expresa por un lado unas tensiones que marcaron el inicio de la publicación de narrativa en nuestra provincia, la tensión campo/ciudad y una preocupación muy fuerte de algunos de esos autores por lo que nosotros genéricamente llamamos territorio que es algo bastante complejo. Es el territorio entendido como un contexto que es físico y material, que es también un contexto sociocultural, histórico y es un espacio de creación artística. El libro no es una antología de narradores santafesinos, en el sentido que podríamos pensar que están los mejores, sino que están los que quedaron de la selección inicial y a la que se fueron sumando otros. Están los que más elocuentemente expresan todas estas cuestiones: la tensión campo/ciudad, la preocupación por el territorio y un programa literario que tiene mucho que ver con el dar cuenta del contexto sociocultural e histórico.


   —Parte de ese programa es el paisaje que no aparece como una cuestión decorativa o escenográfica, aunque pueda tener esa función, sino que es protagonista.

   —Claro, es un paisaje poblado, poblado y tensionado, por personas que no son cualquier persona, tensionado por un habla y poblado por un cierto tipo de imaginación literaria. Los narradores publicados son aquellos que expresan más claramente esas cuestiones. Carranza aparece como el más primitivo en esas cuestiones y cierra Saer, el moderno, que madura y cancela ese programa literario que llevaron adelante todos esos otros autores. Algunos conectados entre sí, y seguramente discutiendo de lo que estaban haciendo; y otros sin tener ninguna conciencia al respecto.


   —Hay en esa intuición de un territorio que los pueda incluir, un cuidado trabajo de investigación. ¿Se publican textos inhallables o que no circulan actualmente?

   —Sí, de muy difícil hallazgo, de hecho nos fue difícil a nosotros encontrarlos, no están en todas las bibliotecas, los tratamos en sus primeras ediciones y con un trabajo muy meticuloso de recuperación, de rescate de los relatos originales. Son los textos que estos propios autores aprobaron, porque esos mismos textos variaron en otras ediciones variaron. Nosotros elegimos ciertas piezas para el libro en papel, para la antología de esa biblioteca, elegimos determinados relatos que nos permitieran crear un sistema.


   —El equipo editorial funcionó como una suerte de curador. Como cuando alguien busca para una muestra en depósito, elige de acuerdo a un guión, o ve ese guión en esa búsqueda, luego restaura y exhibe.

   —Y sí, es una operación de ese tipo. El trabajo de lectura fue, además de meticuloso en términos técnicos, hasta amoroso, te diría. Es como lo que vos decís del cuadro, "si lo vamos a colgar, vamos a mirarlo bien", y preguntarnos sobre qué es lo que esto nos está diciendo ahora. Eso de la lectura actual fue una idea que guió el trabajo. Nos interesó que la lectura actual de ese cuerpo literario además de poder funcionar como una tradición de la narrativa santafesina sea disfrutable en cuanto a programa. Hay un componente de invención, una lectura tiene un componente de invención. Lo que iba a ser una colección clásica se convirtió en un ejercicio de lectura que resultó en una colección que mira de determinada forma a la narrativa santafesina, a la que hemos leído varias generaciones como una obra referencial. En ese sentido, nos encontramos con varias sorpresas.

   —Hay una característica interesante que aparece en la propuesta, ustedes nombran a los autores y a su obra como narradores y narrativa. No es solamente un conjunto de escritores, son autores con una clara necesidad de contar.

   —Absolutamente, el programa de ellos está marcado por eso, ellos querían hablar de las cuestiones que hablaban, contar esos personajes, registrar esos modos de hablar, los lugares, esas vistas, dar cuenta de eso, y hacerlo de un modo muy consistente.

Un año dedicado a Saer

Se viene Año Saer. La edición de nuevos libros sobre su obra, la realización de una película, una exposición con manuscritos del autor, fotografías y otros materiales, un congreso internacional y guías de lectura son algunas de las actividades programadas por el Ministerio de Innovación y Cultura de la provincia para rendir homenaje al reconocido escritor santafesino.

   La obra de Juan José Saer (Serodino, 1937 - París, 2005) marca un hito en la narrativa santafesina, en el país y a nivel internacional. El miércoles, a las 18, en el Museo Provincial de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez, ubicado en la capital santafesina, el gobernador Miguel LIfschitz junto a la ministra del área, Chiqui González, lanzarán el programa Año Saer, del que participarán destacadas figuras del ámbito literario nacional, como la ensayista Beatriz Sarlo, la crítica literaria María Teresa Gramuglio y el editor Alberto Díaz.

   En el marco del lanzamiento del programa, Sarlo presentará su nuevo libro Zona Saer, y Guillermo Saavedra, Hinde Pomerianec y Francisco Garamona presentarán Una forma más real que la del mundo, una compilación de entrevistas a Saer realizadas entre 1966 y 2005, coeditada por Espacio Santafesino y la editorial Mansalva. El libro incluye entrevistas realizadas al escritor por Jorge Conti, Mempo Giardinelli, Matilde Sánchez y Alan Pauls, entre otros.

Equipo

Dos mil ejemplares componen la tirada de Ciudades, campos, pueblos, islas. Es de distribución gratuita. Está disponible para bibliotecas populares, públicas o privadas con acceso público.

   La selección de textos estuvo a cargo de Jorge Isaías, la compilación y los textos recayeron sobre Agustín Alzari. En la investigación bibliográfica trabajó Ernesto Inouye, Verónica Franco tuvo el diseño a su cargo, María Laura Tubino y Carina Zanelli corrigieron y Martín Bochicchio realizó el tratamiento de imágenes.

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