Donald Trump
Domingo 20 de Noviembre de 2016

Encuestas prevén la derrota de Renzi en el referéndum en Italia

La victoria de Trump refuerza la tendencia negativa para el premier, que vincula el resultado de la consulta con su propio futuro político

El premier italiano, Matteo Renzi, se encamina hacia una derrota en el referéndum convocado para el 4 de diciembre sobre la reforma constitucional, al que vinculó su propio futuro político, según apuntan las encuestas conocidas ayer, las últimas que pueden publicarse antes de la consulta. Los periódicos Corriere della Sera, La Repubblica y La Stampa publicaron diferentes sondeos, pero todos coinciden en que los cambios propuestos por Renzi serán rechazados en el referéndum por un margen de entre diez y siete puntos porcentuales. El instituto Ipsos para el Corriere y el Demos para La Repubblica afirmaron que el campo del "no" está ganando terreno, mientras que Piepoli, para La Stampa apuntó a una ventaja estable de esa opción. Además señala que los italianos creen que la victoria de Donald Trump en Estados Unidos favorece el "no".

   Un promedio publicado el miércoles por la web YouTrend sitúa el apoyo al "no" en un 53% frente al 47% del "sí", si bien subrayó también que hay un 22,1% de indecisos.

   Tras regresar el viernes de una minicumbre en Berlín con los líderes de Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Francia y España, el jefe de gobierno italiano apuesta por los indecisos y apunta que la mayoría tomará su decisión en el momento de la votación. Renzi es el principal impulsor de las reformas, que reducirían el poder de veto de la Cámara alta y de las regiones en beneficio del gobierno. Presentada como una ley que busca reducir los costos de la política, agilizar el proceso legislativo y darle estabilidad a un país que tuvo 63 gobiernos en 70 años, el eje central de la norma es el nuevo rol del Senado. Es que en caso de aprobarse pasará de 315 a 100 miembros, con una reducción importante de sus funciones legislativas (entre ellas la de votar la moción de confianza al gobierno) y, en el punto más criticado por la oposición, los legisladores pasarán a ser elegidos de manera indirecta entre Alcaldes (21) y miembros de los Consejos regionales (74) que se sumarán a los cinco senadores vitalicios que permanecerán.

   El oficialismo, con Renzi a la cabeza, hace hincapié en el sistema burocrático del país y pone énfasis en los 500 millones de euros anuales que podría significar el nuevo mecanismo. Renzi cree que esto haría a Italia más estable, mientras que los críticos temen un debilitamiento de los controles y equilibrios democráticos. "Creo que este referéndum podría significar un verdadero cambio para Italia", señaló. "Veo un pueblo que quiere el cambio". Los principales opositores a la reforma son el movimiento de protesta Cinco Estrellas y la xenófoba Liga Norte. El premier dijo que renunciará si es derrotado, lo que convierte la consulta en una cuestión de confianza sobre su Ejecutivo. De todas formas, el premier insistió en que el referéndum no gira en torno a él.

Riesgo de crisis. Si Renzi se va, probablemente sea sustituido por una administración interina hasta las próximas elecciones legislativas previstas en 2018. Los analistas temen que esto provoque una crisis de gobierno, que podría a su vez tener efectos negativos sobre la ya debilitada economía italiana. El Banco Central italiano advirtió en un comunicado del peligro de futuras turbulencias en los mercados.

   Una crisis en Italia afectaría también a Europa, ya que Renzi es considerado uno de los últimos líderes de la UE que defienden el bloque. El político, de 41 años, cumplió el viernes 1.000 días en el cargo, un tiempo que pocos jefes de gobierno cumplieron en Italia. El premier dio a conocer resultados para justificar su buen desempeño. Según dijo, la cifra de empleados subió en 656.000 y, aunque apuntó que no es suficiente, consideró que al menos es una mejora. "Cuando llegué aquí les dije: No quiero que nos digan que terminaremos como Grecia, queremos hacerlo mejor que Alemania y lamentablemente aún tenemos un largo camino por delante", señaló. "Italia está otra vez encaminada, pero soy el primero en decir que aún está yendo muy lenta".

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