Copa Argentina
Sábado 16 de Julio de 2016

Encontró la llave tarde, pero a tiempo de ganar

Central hizo el gol a 15 minutos del final, cuando parecía complicarse.

Quizá no estaba en los planes hacer tan tarde la diferencia. Pero todo llega. Central recién encontró la llave que le abrió la puerta a los 16avos de la Copa Argentina en el final. El gol vale igual, por supuesto. Fue 1 a 0 y a la bolsa. La forma suele no importar cuando el desafío es a cara o cruz. Pero lo del canalla no fue tan productivo como para trazar un horizonte color esperanza. Sin embargo, pasó al archivo a Villa Mitre de Bahía Blanca, que mostró ser un hueso duro de roer. En Arroyito ahora esperan por Atlético de Rafaela en esta nueva odisea.

Empezó bien. Como para comerse crudo al Villero. Casi pega el primer golpe letal mientras calentaban motores. A los dos minutos le ahogaron el grito sagrado a Musto tras un tiro libre de Montoya. Central tenía la pelota. Se la mostraba al rival.

Y casi facturó en el primer cuarto mediante el debutante Martínez. Pero Héctor González evitó la caída del muro bahiense cuando las gargantas auriazules estaban a punto de explotar de felicidad. Pero luego el equipo se pinchó. Y mal. Las descordinaciones comenzaron a notarse ante la desesperación de Coudet por revertir la imagen.

Tal es así que Villa Mitre también tuvo sus minutos intensos de protagonismo. Le duró poco, pero los tuvo. Y eso cuenta y vale tanto como lo que mostró el canalla al inicio. Pero los verdiblancos crecieron en la parte final del primer acto. Primero Cantoni hizo temblar a los 17'. Luego Zárate no llegó para hacer bingo. El canalla era un flan en el fondo. El rival no podía definirlo. O no sabía. La primera parte dejó como dato extra un remate exigido de Giovani Lo Celso que no llegó a nada serio.

Cuando todo indicaba que se iba a ver a un elenco auriazul más activo en el amanecer el complemento, las acciones mostraron otra cosa. Porque a los 15' se produjo una jugada muy dudosa que casi termina derrumbando el castillo de la ilusión (ver aparte).

Aunque los de Arroyito dieron enseguida muestras de estar con vida y predispuestos a seguir con vida en esta Copa que lo tuvo como finalista en las dos últimas ediciones, pese a que las líneas seguían desbalanceadas. Pese a todo, Lo Celso frotó la lámpara y lanzó un picante tiro libre. Arias dio rebote. Ruben no llegó, pero sí un atento Burgos, que le pegó como pudo y entró. Gol y a otra cosa. Porque hasta el final no hubo mucho más.

Villa Mitre amagó pero ya no le daba la nafta. Era sólo garra y corazón. Central tuvo un poco más la pelota y la supo administrar hasta el abrazo final y feliz de todos en tierra juninense. Paso de ronda y es lo que cuenta. Como también que debe mejorar en varios sentidos.

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