Docentes
Sábado 06 de Agosto de 2016

Encarcelan a pareja que ató y torturó a su hijo de siete años

Están acusados de abandono de persona, de privación de la libertad y de causar daños a la víctima, cargos agravados por mediar violencia.

La Jueza de Instrucción Penal de San Luis, Virginia Palacios, dictó ayer la prisión preventiva para María del Carmen García y Antonio José Torres, los padres del niño de siete años que dejaban encerrado, encadenado, amordazado y atado a una silla dentro de la vivienda que habitaban en el oeste de la capital puntana.

La jueza acusó a los padres de abandono de persona doblemente agravado por resultar un grave daño a la salud de la víctima y por el vínculo y por privación ilegítima de la libertad agravada por mediar violencia.

El caso de maltrato infantil contra Mateo fue descubierto el pasado sábado por la denuncia policial y judicial realizada por una familia vecina, que había comprobado que los fines de semana el niño quedaba encerrado y pedía a los gritos comida y agua, que le alcanzaban por una ventana.

Además, Mateo estaba impedido de realizar cualquier tipo de movimiento en su hogar, ya que quedaba atado a una cadena empotrada en una pared, y amordazado.

Estos vejámenes que sufría el niño habían sido advertidos a la justicia por los docentes de las escuelas adónde asistía, pero los tribunales de menores desestimaron estos pedidos de investigación y respondieron, tanto el año pasado como este que "el menor no corría ningún riesgo".

Estas contestaciones de los jueces de minoridad fueron repudiadas estos días por la comunidad educativa, y si bien el Superior Tribunal de Justicia de San Luis avaló el accionar de sus magistrados en un comunicado, el escrito despertó severas críticas de la sociedad puntana, por una actitud judicial que se consideró corporativa.

Los abogados defensores de los padres de Mateo habían pedido pericias psicológicas para los progenitores del niño, considerando que el padre está "alterado psíquicamente" y la madre tiene una "deficiencia cultural".

También el hombre entregó a la justicia su celular, aseverando que tiene fotos y filmaciones que demuestran que es su mujer la que siempre ataba a Mateo y lo golpeaba, y que él no tiene nada que ver con lo que pasaba.

Testimonios de vecinos afirman que no era la primera vez que el menor sufría este tipo de vejámenes a lo largo de jornadas en la que además se lo privaba de agua y comida.

En el momento en el que fue rescatado "estaba solo, encerrado, había logrado sacarse la cinta transparente con la que le habían tapado la boca, y la tenía colgada en el cuello".

Con el mismo tipo de cinta le habían atado las manos, hacia adelante. Y tenía una cadena a la altura de las rodillas", que le sujetaba las piernas", describió un vecino, tras la inspección y allanamiento en la casa donde estaba el pequeño.

En el momento del rescate, la mujer, madre de dos niñas más de 5 y 8 años había concurrido al "trueque" de la avenida Lafinur a vender prendas de vestir y su esposo también estaba trabajando.

Por su parte la maestra de grado del niño aseguró que había denunciado hace casi un año la situación que vivía el nene, lo que le valió amenazas e insultos de la madre.

Laura Torres fue maestra del pequeño hasta agosto del año pasado, en la escuela Rosario Mercedes Simón de la ciudad de San Luis, de donde fue sacado por su madre luego que la institución se hiciera eco de los dichos del niño sobre el maltrato que recibía en su hogar.

La intervención de la docente se produjo ante una serie de hechos que denunciaban la triste situación que atravesaba el menor y que daban cuenta que "en la casa lo golpeaban, luego de recibir notas en su cuaderno, el pequeño faltaba y cuando regresaba a la escuela podíamos constatar que había sido golpeado por las marcas en su cuerpo".

"El niño se autoflagelaba, en clase se cortaba y revolvía la basura en busca de comida", relató la docente y agregó que entre las averiguaciones pudo saberse que "la mamá tenía otros dos hijos que fueron dados en guarda también por maltrato".

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