El Mundo
Sábado 11 de Febrero de 2017

En Venezuela el chavismo suspende elecciones por tiempo indeterminado

Además, con el argumento de que los partidos opositores deben revalidar sus inscripciones, les impuso condiciones imposibles.

El régimen venezolano puso un nuevo freno a la oposición y a que se realicen en el país elecciones libres. Dictaminó que las elecciones regionales, que ya habían sido postergadas en 2016 para algún momento de este año, están "interrumpidas" sin fecha, hasta que la oposición y sus partidos completen un engorroso proceso de "legitimación", ordenado por la Corte Suprema, tribunal que responde puntualmente a los deseos del régimen. Desde que en octubre de 2015 el chavismo sufrió una derrota humillante en las elecciones nacionales parlamentarias, no se hicieron más comicios en Venezuela. Todas han sido postergadas bajo diferentes excusas.

Ayer, la rectora del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tania D'Amelio, argumentó para justificar la suspensión por tiempo indeterminado de las elecciones que "en estos momentos está interrumpido el proceso de la convocatoria (a elecciones) hasta tanto el proceso de renovación no concluya, porque tú no puedes violar los derechos de esas organizaciones con fines políticos que quieren postular en el proceso". Los comicios para elegir gobernadores debían haberse celebrado en diciembre de 2016 según el cronograma de cuatro años establecido en la Constitución, pero el CNE los postergó y aseguró que se llevarían a cabo "a fines del primer semestre" de este año, aunque sin precisar nunca la fecha. El CNE responde a una sentencia de la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), del 21 de octubre, que exige la "legitimación de los partidos" para que puedan participar en futuros procesos electorales. Este mecanismo es en los hechos un verdadero freno a la reinscripción de las más de 30 agrupaciones opositoras.

La oposición, que obtuvo una contundente victoria en las últimas elecciones de 2015, denuncia este retraso como una maniobra inconstitucional que busca impedir que el oficialismo sufra una nueva derrota. La norma afecta a las organizaciones que no hayan reunido el 1 por ciento de las firmas en los dos últimos comicios, por lo que estos partidos tendrán tiempo desde el 18 de febrero hasta el 23 de abril para oficializar su "relegitimación". La normativa publicada por el CNE establece que los partidos interesados tendrán que reunir en al menos 12 de los 24 Estados de Venezuela el 0,5 por ciento de las firmas del padrón electoral, unas 100.000 rúbricas, durante un fin de semana, con dos jornadas de siete horas cada una en 390 puntos de recolección. Las fechas coincidirán con el Carnaval o la Semana Santa, y sólo habrá 14 horas. Esto viola la legislación vigente, que da dos meses para este tipo de trámites. Claramente, la normativa del CNE está diseñada ad hoc para afectar a la oposición, cuyos partidos participaron en las últimas elecciones como la alianza Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y pese a su aplastante victoria no captaron votos de manera individual. En cambio, el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) no deberá "religitimar" su inscripción.

El secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba, indicó que la norma "hace prácticamente imposible que la inmensa mayoría, si no la totalidad de los partidos y organizaciones políticas, puedan relegitimar su registro ante el CNE". Los 390 "puntos de recolección" equivalen a otras tantas máquinas captahuellas, las que utiliza Venezuela para su sistema electoral, totalmente electrónico. Pero ocurre que el PSUV oficialista pudo usufructuar de 4800 en sus elecciones internas. Una nada menor diferencia, dado el tiempo estrechísimo para registrarse.

El proceso de "relegitimación", como lo designa el CNE, se produce en momentos en que la propia MUD —que como alianza sí cumple los requisitos para continuar operando— pero pende sobre su cabeza una demanda ante el TSJ que la dejaría fuera de competencia en futuros comicios electorales. Dada la obediencia absoluta del TSJ a los deseos del chavismo, no caben demasiadas dudas sobre la orientación de su futura sentencia.

Mientras los dirigentes de la MUD piden ayuda al mundo, hasta ahora con escaso eco, a la vez planea cómo enfrentarse a la trampa diseñada por el CNE contra sus partidos. De momento no hay postura común, pero todos ellos temen la ilegalización. "El CNE debe facilitar a los electores el ejercicio del voto y hace todo lo contrario", lamentó Juan Andrés Mejía, de Voluntad Popular (VP), partido del preso político Leopoldo López, que sería el primero en enfrentar la prueba "imposible", según el cronograma entregado por el ente electoral.

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