El Mundo
Jueves 23 de Junio de 2016

En un clima de incertidumbre, los británicos deciden si dejan la UE

Los sondeos marcan un resultado muy ajustado a favor de una u otra postura. "Nadie sabe lo que va a pasar", afirmó Cameron.

La incertidumbre sigue dominando las horas previas al decisivo referéndum en el que los británicos votarán hoy sobre su permanencia o marcha de la Unión Europea (UE): "Nadie sabe lo que va a pasar", reconoció ayer el primer ministro, David Cameron, en uno de sus últimos mensajes de campaña. Sea cual sea el resultado, algo tiene claro: podrá dormir bien antes de la votación, pues no se arrepiente de haberla convocado y seguirá al frente del gobierno, aseguró el gobernante conservador al diario Financial Times. Sin embargo, algunos expertos dudan de que consiga reconciliar el sueño especialmente si los británicos optan por el "Brexit" o marcha de la UE, la opción contraria a la defendida por el premier durante la campaña. Tampoco renunciará otros de los grandes defensores de la permanencia británica desde Bruselas, el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, aseguró ayer su portavoz, respondiendo a especulaciones de la prensa.

La incertidumbre domina las horas previas a la consulta, donde las encuestas siguen pronosticando un resultado muy ajustado, así como un elevado porcentaje de indecisos entre los más de 45 millones de británicos llamados a las urnas. El promedio de ocho encuestas realizadas desde el 15 de junio da un 45 por ciento a los partidarios de seguir en la UE y un 44 por ciento a los defensores del "Brexit", así como un 10 por ciento de indecisos. Una encuesta online entre más de 5.000 personas apunta a más de un tercio de los votantes como indecisos.

Por su parte, un sondeo de Survation-IG publicado ayer por Survation-IG otorga un 45 por ciento a los defensores de quedarse en la UE y un 44 por ciento a los partidarios del "Brexit", con un 11 por ciento de indecisos. Sin embargo, no hay que olvidar lo mucho que se equivocaron las encuestas en las parlamentarias de hace un año.

Homenaje póstumo. Tampoco se sabe con claridad si el asesinato el pasado jueves de la diputada laborista Jo Cox, defensora de la permanencia, influirá en el resultado. Horas antes de la consulta, miles de personas participaron ayer en un homenaje en su ciudad natal Batley y Trafalgar Square en Londres. Cox, que hubiera cumplido ayer 42 años, defendía la permanencia en la UE y una política de refugiados liberal. "Era política y tenía puntos de vista muy claros. Y yo creo que fue asesinada por esos puntos de vista claros", dijo su marido Brendan en el conmovedor acto en la céntrica plaza londinense.

En llamamiento de última hora, también la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, apelaron ayer a los británicos a votar por la permanencia en la Unión Europea (UE). "Más que el futuro del Reino Unido en la Unión Europea está en juego el futuro de la Unión Europea", insistió Hollande, que advirtió de que el resultado será "irreversible" y anunció un viaje a Berlín la próxima semana sea cual sea éste. Hollande advirtió de las consecuencias de un "Brexit" para Gran Bretaña, que dejaría de tener acceso al mercado interno de la UE, y para las relaciones bilaterales, incluyendo la gestión del paso fronterizo de Calais, que ambos comparten y que fue un imán para la migración ilegal y una entrada de potenciales refugiados. "Naturalmente que deseo que Gran Bretaña permanezca en la UE", dijo a su vez Merkel.

La inmigración fue precisamente uno de los temas más hablados en campaña. Y Cameron insistió ayer en que su país no podrá solucionar sus problemas al respecto abandonando la UE. Sí se mostró partidario de revisar la libertad de movimiento en la UE tras negociar en febrero concesiones para restringir el pago de prestaciones sociales para migrantes de la UE en su país.

En el debate televisivo celebrado el martes en el estadio de Wembley, ante unas 6.000 personas, el alcalde de Londres Sadiq Khan acusó a los defensores del "Brexit" de llevar adelante una campaña de odio. "En lo que se refiere al tema inmigración, su campaña electoral no fue el «proyecto miedo», sino el «proyecto odio»", dijo el primer alcalde musulmán de Londres, despertando una ovación. Khan se enfrentó a su antecesor Boris Johnson y otros defensores de la salida del Reino Unido de la UE. "Si votamos por salir y tomar el control, creo que este jueves podría ser el día de la independencia de nuestro país", afirmó Johnson.

Lo mejor de dos mundos. Otro de los temas recurrentes fue el de las implicaciones económicas. Cameron prometió "lo mejor de los dos mundos" si Reino Unido se queda en la UE con un estatus especial, dijo en una entrevista telefónica con la BBC Radio 4, en la que negó tener que elegir entre "el éxito en el mercado único europeo de 500 millones de habitantes y luchar por crear empleo y riqueza comerciando con otras economías". El impacto que provocaría en la economía la salida británica fue advertido por organismos internacionales, bancos centrales y analistas de todo el mundo. El ministro de Finanzas británico, George Osborne, dijo que si gana el Brexit sería necesario un ajuste de 30.000 millones de libras. Esta factura, agregó, recaería en los servicios públicos, y calcula que sería la consecuencia de "despertarnos sin un plan de viabilidad económica, con una profunda inestabilidad financiera, y años de incertidumbre". El impacto económico no recaería solo en Gran Bretaña. La directora-gerente del FMI, Christine Lagarde, pronosticó un derrumbe de la libra esterlina, la cual ya se ha depreciado un 9 por ciento desde noviembre por el miedo al referéndum; además, dice, caerían el nivel de empleo y la inversión.

Cientos de directivos de empresas apoyaron la permanencia en la UE con una carta publicada ayer en The Times. En la misiva aseguran que los empresarios británicos se "benefician ampliamente" de la UE. "Somos propietarios y dirigimos más de 1.200 empresas, desde pequeñas compañías a (empresas del) FTSE 100 y empleamos a más de 1,75 millón de personas", afirman los empresarios. "Sabemos que nuestras empresas son más fuertes en Europa. Nuestras razones son muy claras: las empresas y sus empleados se benefician ampliamente de poder comerciar dentro del mayor mercado único del mundo sin barreras", agregan.

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