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Sábado 24 de Septiembre de 2011

En Santa Fe creció la matrícula de los que eligen la docencia

El aumento es de un 21 por ciento en los últimos 4 años. A nivel nacional trepa al 41 por ciento. Dicen que es por "las mejoras para el sector"

Cada vez más jóvenes quieren ser docentes. Según el Instituto Nacional de Formación Docente (Infod), el ingreso al magisterio creció un 21 por ciento en los últimos 4 años en Santa Fe y un 41 por ciento a nivel nacional. La directora del Infod, Graciela Lombardi, dice que se debe "a las mejoras salariales y laborales que se han conseguido en el sector en los últimos años". La información llega en medio del conflicto de los maestros santafesinos por bajar la edad jubilatoria. Lombardi no eludió hablar del tema y aseguró que "hay que complejizar la discusión sobre la carrera docente" para que las opciones no sean sólo jubilarse antes o terminar como directivo.

En números, este crecimiento habla de un salto de 101 mil ingresantes a carreras del magisterio a nivel nacional en 2007 a 142 mil en 2010. En tanto que en la provincia de Santa Fe, en 2007, se contabilizaron 7.772 nuevos alumnos y el año pasado 9.381, lo que representa un 21 por ciento más para la provincia. Mientras que este año el aumento registrado alcanza al 14 por ciento en todo el país. Si bien la novedad la dio a conocer el Infod, la fuente de estos números corresponde a la Dirección Nacional de Información y Evaluación de la Calidad Educativa.

En diálogo con La Capital, Lombardi señaló que la creación del Infod (a partir de la aprobación de la ley de educación nacional) contribuyó a darle un mayor prestigio a la docencia. También que suman al crecimiento de la matrícula el mejor posicionamiento que el Estado le está dando a la educación; además de la asignación universal y el secundario obligatorio que significan la necesidad de más docentes.

-¿Qué evaluación hace de este crecimiento'

-Teníamos bastantes dudas respecto de si el alargamiento de las carreras de nivel inicial y primario iba a redundar en una merma de la inscripción, porque había un circulante de sentido común de afirmar que se elegían porque eran cortas. Y la verdad es que esto quedó plenamente desmentido en este proceso de 4 años. En los dos primeros hicimos nuevos planes de formación de 4 años; y desde 2009 se impulsa la implantación de los nuevos diseños curriculares. La decisión lejos de disminuir la matrícula la ha incrementado en un 41 por ciento (a nivel nacional). Esto significa que en algunas provincias donde se abrió la oferta hay un crecimiento superior al 40 por ciento de ingresantes; en tanto que en otras, donde la oferta fue sostenida y no se cerraron las carreras, los aumentos oscilan entre 15 y el 25 por ciento (el caso santafesino).

-¿Por qué se da este incremento?

-Hay muchas hipótesis explicativas. Una desmiente con claridad la idea de que la gente estudia magisterio porque es una carrera corta. La profesión docente tiene, como toda elección de carrera de educación superior, el prestigio y el salario en juego. Y un estudiante no elige carreras desprestigiadas o de muy bajo potencial de incorporación al mercado laboral. En el caso de la docencia, por el contrario, se perciben más perspectivas de trabajo. La asignación universal por hijo trae más chicos a la escuela, y la secundaria obligatoria extiende la oferta educativa a más estudiantes, y eso requiere indudablemente de mayores docentes. Pero no es sólo eso: el salario del sector se ha mejorado sensiblemente respecto de lo que ocurría hace 8 años. Los jóvenes leen esas transformaciones. También que los institutos (profesorados) recibieron bienes materiales como los equipamientos informáticos, la disponibilidad de una plataforma virtual en la cual pueden trabajar con los últimos adelantos de las tecnologías 2.0, entre otros logros. Hoy el sistema educativo de nivel superior dispone de cosas que eran impensables hace 5 años.

-¿Influyó en este aumento la creación del Infod como organismo propio para el sector?

-Hay un reconocimiento, una lectura en el país diferente. El hecho de existir un organismo nacional responsable de las políticas de la construcción federal, de propuestas pedagógicas del mejoramiento de la formación docente, le da sentido a esta mirada y este acompañamiento que llevamos adelante desde el Estado nacional con las provincias.

-¿Durante la ley federal, algunas provincias llegaron a cerrar sus profesorados, ¿existe hoy esta oferta académica en todas las jurisdicciones?

-Sí, hoy todas las provincias tienen profesorados, en cantidad y variedad muy diversas. Por ejemplo, en Catamarca y Formosa, que habían cerrado la posibilidad de formar más maestros o la tenían acotada.

-Santa Fe transcurre por estos días un conflicto por el pedido de la baja de la edad jubilatoria. ¿Cómo se explica el crecimiento de la matrícula ante esta realidad de los docentes que reclaman irse antes?

-Es indiscutible que los docentes quieran, sobre todo en las puntas del sistema, en el nivel inicial y en el secundario, pedir que a los 25 años (de antigüedad) puedan acceder a la salida del aula. Pero también es cierto que a esa discusión hay que incluirla en un debate más complejo que es la carrera docente. Si para una persona que ingresa al aula con un sueldo y un cargo inicial la única perspectiva de carrera en su vida es terminar saliendo del aula, seguramente se va a querer bajar la edad jubilatoria. Si de pronto lográramos una meta de mayor complejidad en las tareas que desarrolla un docente y pudiéramos pensar, por ejemplo, en tareas de tutoría, de bibliotecario o de acompañamiento de nuevos docentes, significaría pensar en una serie de alternativas que complejizan esta tarea.

-Es decir ¿hay que discutir la carrera docente?

-Claro. La circulación de un docente por dentro de la carrera manteniéndose activo (no siempre frente al aula) quizás hasta sea más inteligente que una baja generalizada de la edad jubilatoria. Desde luego que esto tiene componentes institucionales, pedagógicos y también, por qué no, presupuestarios. Hay que analizar muy claramente qué impacto puede llegar a tener una baja de la edad jubilatoria en un sistema y en una Caja que tienen que poder absorberla.

-¿Esto significa reconocer que un docente que acumuló más de 25 años frente al aula seguro tiene mucha experiencia para ofrecer?

-Totalmente. Pero además es cierto que alguien con 50 años y 25 de servicio es una persona joven, potente, con experiencia para volcar no a una jubilación sino al propio sistema, acompañando por ejemplo a residentes o trabajando en laboratorios pedagógicos, entre otros ejemplos. La alternativa es complejizar la discusión de la carrera docente, que tal como está hoy deja dos caminos: o jubilarse tempranamente o acceder a cargos de conducción (directivos) que por supuesto son para muy pocos, cada 40 docentes que hay en una escuela hay un solo director.

-¿Promueve el Infod esta discusión sobre la carrera docente?

-Nosotros participamos como un equipo técnico más en la discusión nacional de carrera docente en las paritarias nacionales. Es un tema paritario, no es un tema pedagógico, aunque tenga su implicancia aquí (en lo pedagógico). Entiendo que la discusión más interesante para poner hoy en el tapete es la de la carrera docente y la complejización de los puestos de trabajo.

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