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Sábado 08 de Septiembre de 2012

En Rosario se dicta una original carrera que enseña a crear la moda

La ofrece la Cámara Industrial de la Indumentaria. Es de dos años y tiene una alta salida laboral

"Creadores de la moda" es el nombre con el que mejor se conoce a la carrera de "sistema de enseñanza integral en indumentaria", que se dicta en la Cámara Industrial de la Indumentaria Rosario (Cidir), una asociación civil sin fines de lucro que funciona en la Asociación Empresaria de Rosario (España 848). Siete de cada diez de los estudiantes que cursan este oficio son mujeres, que llegan para cumplir su sueño de aprender a diseñar, moldería industrial y, por qué no, tener su propia marca. El plan de estudios es de dos años, con un tercero opcional. Desde la institución aseguran que tiene una muy buena salida laboral. El título que ofrece el Cidir está validado a nivel nacional por la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

Mario Giambattistelli es el secretario apoderado del Cidir y director de la carrera. Destaca que el título ofrecido habilita laboralmente a los egresados y "tiene un amplio reconocimiento en el ámbito empresarial". "Nuestros alumnos egresan insertándose directamente en la estructura de una empresa a cargo del sistema productivo de las mismas, en las áreas de diseño, moldería y taller de producción", dice, y señala que además están preparados "para emprender su propia marca de indumentaria desarrollando toda la gestión de producción para lograr sus objetivos profesionales".

Para eso "Creadores de la moda" se basa en un plan de formación de dos años, con clases dos veces a la semana, más un viernes cada 15 días para realizar talleres de producción. Según explica la coordinadora general del área curricular y educativa, Silvina Grosso, "las clases son en un 90 por ciento prácticas, es una de las características fundamentales de esta capacitación", donde se trabaja de manera interdisciplinaria e integral.

Plan de estudio. A lo largo de los dos años, los alumnos aprenden a conocer y a manejar las herramientas del diseño de moda, de moldería industrial, participan de los talleres experimentales y de producción para diferenciarse en el diseño de autor. Hay un tercer año que se conoce como de tutorías, donde los egresados incorporan recursos para poder lanzar su propia marca. Tanto Giambattistelli como Grosso recuerdan que si bien el Cidir cuenta con una bolsa de trabajo que nutre a las empresas con sus egresados, la mayoría de los estudiantes aspira a lanzar su sello propio.

¿Qué otras funciones cumplen los egresados de esta formación? Además de ser diseñadores de moda, están preparados para armar colecciones a partir de estudios de tendencias, también asesorar en tratamientos textiles tanto industriales como artesanales, ser modelistas industriales y asesorar en cuestiones de imagen personal, entre otras tareas.

Esto explica que las alumnas —el 70 por ciento de la matrícula son mujeres— lleguen con una meta clara de lo que quieren aprender. Micaela es una de las jóvenes que se inclinó por esta formación. Cuenta que el año pasado había comenzado una carrera universitaria, pero la dejó. "Tenía miedo de empezar diseño, pero me puse las pilas y empecé porque es lo que me gusta", cuenta muy entusiasmada.

Sofía se suma a las palabras de su compañera de estudio y detalla que en las clases aprenden moldería, taller de diseño, "estamos capacitados para llevar adelante el título" que significa "diseñar la indumentaria, pasarla al papel, confeccionar el molde y hacer la prenda entera".

Claudia destaca el "trato personal" que recibe en las clases, que son de 25 alumnos por curso. En tanto que Anabela repasa que el año pasado, cuando terminó el secundario, le costó decidirse ya que todas sus compañeras seguían un estudio universitario: "Desde muy chica me gusta el arte, estoy inclinada a una carrera como esta, pero no me animaba. Estoy contenta de haberlo logrado".

Silvia tiene un taller de costura en su casa, trabaja para un taller grande, para el que confecciona camisas. Dice que estudiar es una posibilidad de "realización", de "cambiar de perspectivas laborales".

Exposición. Un grupo de egresadas también quiere aportar su testimonio. Todas se graduaron y se animaron a lanzar su propia marca. Coinciden en que "cursar un año más" les permitió ganar confianza, ya que "se trata de dar un paso más, que a veces cuesta pero se puede". Las egresadas y sus respectivas marcas son Mariana Pereyra (Allegra), Julia Ehrlichmann (la marca es homónima a su nombre), Cristina Ferreiro (Femme Jolie) y Silvana Sosa (Saphira).

Aprovechan para difundir que el 14 (de 9 a 19) y el 15 ( de 9 a 11) de septiembre realizarán una exposición de diseño de marcas y productos de alumnos del Cidir. Será en la sede de la UTN local, en Zeballos 1341.

Más cursos. Además de la carrera, por la mañana la institución ofrece capacitación para empresas, emprendedores o tutorías, también asesoramiento para quienes están haciendo un lanzamiento de marcas y buscan perfeccionarse.

Giambattistelli remarca que desde 2003 a la fecha, ha crecido notablemente el lanzamiento de marcas nuevas y las posibilidades de trabajo para los egresados. También enumera una serie de marcas gestadas al interior de la Cámara, muy instaladas en el mercado. Y en consecuencia, crecen las posibilidades de más estudio no sólo en el Cidir, sino en otros ámbitos. Menciona aquí los cursos de oficio que se programan dictar en convenio con la UTN local.

El ingreso a la carrera (no es gratuita) es de cupo limitado: 50 estudiantes al año. Tanto el director como la coordinadora académica de la carrera destacan que "es alta la relación ingreso-egreso", ya que se reciben unos 40 estudiantes al año. Esta escuela comenzó a dictar sus clases como tal en 1994. Aunque en materia de diseño y creación de la moda, aseguran que la preparación se remite a mucho tiempo antes.

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