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Jueves 07 de Marzo de 2013

En el fútbol nada es por casualidad

La derrota de Newell’s ante Universidad de Chile fue inapelable...

La derrota de Newell’s ante Universidad de Chile fue inapelable. Tan justificada en la cancha como previsible. Así lo establecían varios indicios en la antesala. Porque no era arriesgado presagiar que el andar del equipo del Tata Martino no sería el que los hinchas soñaban. Los motivos: la falta de refuerzos, la salida del Piri Vangioni (un valor importante dentro de un plantel corto) y la posterior suspensión de Bernardi (una pieza clave en el funcionamiento del equipo). Hasta ahí eran todos temas tangibles  que si se atendían a tiempo podían solucionarse. Pero nunca aparecieron las ruedas de auxilio necesarias para que el equipo pueda retomar su andar. Sólo llegó Cruzado, que aún no hizo su estreno. Y con el cierre del libro de pases las cartas se pusieron sobre la mesa. La jugada estaba clara. Todo se reducía a la capacidad de Martino para sacar la situación adelante con recursos que no eran los ideales. Con un plantel corto donde la diferencia entre los titulares y los suplentes es abismal. El punto de partida fue positivo. Pero después los futbolistas de peso estuvieron claramente por debajo de sus posibilidades, y los “parches” que debió poner el DT se fueron notando. Tanto a nivel individual como grupal. Producto de la exigencia futbolística y de la  exhaustiva agenda. Y se reflejó en los resultados. Lanús fue el primero en desnudar la situación, después lo hicieron Deportivo Lara y Universidad de Chile. Con el diario del lunes es muy fácil opinar, pero para reflejar esto no era necesario llegar al lunes.

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