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Sábado 27 de Diciembre de 2008

En busca del consenso nacional

Mirar diez años para atrás es recordar los primeros pasos del tercer ciclo de la EGB implementado por la ley federal menemista, dentro de un proyecto nacional ligado a las relaciones carnales con Estados Unidos. Era la época en que los tecnócratas con pomposos títulos docentes obtenidos en universidades extranjeras, y financiados por los organismos de crédito internacional, justificaban las "políticas educativas del primer mundo" y cobraran por capacitar docentes.

El fracaso de ese modelo de país —diciembre de 2001—, nos puso frente a la necesidad de repensar la educación desde nuestras expectativas como país. Este debate, reavivado desde la caída de la ley federal y la sanción de la ley nacional de educación, es el que debemos cerrar como sociedad.

Los hijos de la democracia hemos aprehendido en carne propia que el proyecto educativo debe orientarse al modelo de país que deseamos. Si declamamos la inclusión social debemos luchar porque la escuela garantice la igualdad de oportunidades. Si queremos una sociedad más justa debemos eliminar la brecha de acceso cultural y tecnológico entre los que más y menos tienen. Si queremos jerarquizar la educación no podemos pagar salarios de hambre a los maestros. Si queremos una educación democrática y para la liberación no podemos dejar en manos de "iluminados" y "expertos a sueldo de los organismos internacionales" el desarrollo de los programas educativos que van a utilizar los argentinos de mañana.

Lo que viene. El desafío para el Bicentenario tiene que ser lograr un consenso nacional educativo, en cual todos los actores sociales y del sistema educativo puedan acordar un grupo de ideas fuerza que encolumnen a la sociedad detrás de la tarea educativa. Ese es el mejor camino para encausar un proyecto nacional que supere las coyunturas político sociales y siente las bases del país que deseamos ser.

Mil veces escuchamos que "la educación es un problema de todos". Es hora de que, como sociedad, pongamos manos a la obra. Este sería un gran primer consenso.

(*) Secretario Gremial Sadop Rosario

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