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Sábado 27 de Abril de 2013

"En Brasil necesitan médicos"

Paula Amaral es la más tímida del grupo y quizás la que más complicaciones tiene con el idioma. Sin embargo, al igual que Leandro, forma parte de una iglesia evangélica y así llegó a Rosario. Estudiar medicina fue casi también una consecuencia inevitable.

Hasta hace tres años vivió en Poços de Caldas, una localidad de algo más de 150 mil habitantes fundada en 1872 y ubicada en el estado de Minas Gerais (Brasil). Afirma que nunca había salido de su ciudad y que después de terminar la secundaria aterrizó directamente en Rosario. "Llegué formando parte de un grupo de una iglesia evangélica, veníamos con el propósito de predicar. Y además tuve la oportunidad de estudiar medicina, algo que muchos no pueden hacer en Brasil. Lo que me llamó la atención aquí es que desde el primer año se tiene el aprendizaje clínico, y desde allí desarrollamos la capacidad de ver al ser humano como un ser social y de aplicar nuestros conocimientos de manera integral. Esto nos exige un gran esfuerzo y autodisciplina", cuenta esta joven de 21 años.

Dice que a pesar de su escasa experiencia, cuando llegó a la ciudad se sintió contenida por sus connacionales. "Hoy tranquilamente puedo decir que formamos un gran grupo. Y por suerte siempre sentí que nos abrían las puertas y que nos hacían ser parte de esta comunidad educativa".

La chica de pelo lacio resalta las cualidades educativas con las que se encontró en Ciencias Médicas de la UNR: "El nivel académico es de altísima calidad, hay mucho incentivo".

Asegura que quisiera tener la oportunidad de volver a desarrollar su actividad en Brasil "porque allá se necesitan muchos médico". Pero no descarta la idea de echar raíces por estos pagos: "Rosario me trató muy bien y es una ciudad que me encanta. Es una posibilidad".

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