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Sábado 07 de Diciembre de 2013

En 1976 lo cesantearon, pero reasumió con la democracia y fue director del Isef 11

Aquiles Solhaune y otros 34 docentes fueron separados del Isef 11 al ser intervenido. Un golpe a las prácticas sociales

Con el regreso de la democracia, la educación también empezó en 1983 a recuperarse de los años de silencio, autoritarismo y represión. En la comunidad educativa, la dictadura dejó una herida que tarda en repararse. Tras el golpe, en 1976, uno de los 35 cesanteados en el Instituto Superior de Educación Física Nº 11 (Isef 11) fue el profesor Aquiles Solhaune. La injusticia de ese castigo, como el de tantos trabajadores de la educación, se reparó al retorno a la vida democrática, cuando el docente se reincorporó en 1986 como reorganizador a la misma institución.

Ya en el cargo, cuando en 1990 el nuevo reglamento establece que los claustros elijan al director, se designa a Solhaune. En 1994 es reelecto y sigue hasta jubilarse en 1998.

Solhaune tenía 37 años y era profesor de natación cuando el 8 de octubre de 1976 el Isef 11 fue intervenido. "Asumió Elider Lissi, quien había sido alumno y luego colega docente en el instituto", recuerda. "Era cercano a las autoridades de Buenos Aires", explica al ser consultado sobre las razones de la llegada de Lissi a la intervención.

"Esa época fue terrible — admite—, el 29 de diciembre 1976 nos llega a todos los docentes la nota de cesantía. En febrero de 1977 incorporan a todos menos a 35. Algunos profesores que no fueron afectados directamente protestaron ante la medida e intentaron solidarizarse, pero nos dolió que varios colegas tomaran nuestras horas. Fueron los mismos que luego permitirían el desguazamiento del instituto, que entonces contaba con 1.300 alumnos. Ahí funcionaba, además del profesorado de educación física, el de ciencias biológicas y el de educación especial. Pero la infraestructura no se desarmó y únicamente quedó el de educación física".

También dejó de funcionar el Departamento de Recursos Humanos, cuyo jefe era Solhaune. En una nota publicada por LaCapital, el 18 de septiembre de 1975 —6 meses antes del golpe cívico militar—, el director del Isef, Oscar Giannone, y Solhaune explicaban que ese departamento era un "laboratorio de técnicas deportivas pedagógicas", que trabajaba en la observación de cada alumno y sus necesidades.

Los experimentados. Al referirse a las razones de la cesantía, señala que "en general, fuimos separados los profesores con más experiencia y antigüedad, los que podíamos no estar de acuerdo con la supervisión en el instituto. Entre los sancionados se hallaban colegas de prestigio como Alberto Lozano (campeón argentino de básquet), Juan Sibilia, Diomira Carrara (investigadora de la UNR) y la psicóloga y docente Nilda Surroca, entre otros".

"En 1977, trece de los afectados comenzamos un juicio, acompañados por el abogado Juan Bernardo Iturraspe. Fue un reclamo ante la Justicia por la medida. Con el tiempo y al comprender lo que se vivía en ese tiempo, nos da escalofrío pensar en lo que nos hubiera podido pasar por esa actitud. Seguimos la causa y años después la retomamos, fue en época de democracia, pero fue cajoneada y no pasó nada", repasa.

"La gran mayoría de los cesanteados, entre ellos varios empleados administrativos, quedaron en la calle y algunos nos reintegramos a escuelas de nivel medio. Además la sanción sólo era para la provincia y circunscripta al Isef, podíamos ejercer en establecimientos de la Nación. En el Politécnico dicté clases y en un principio me ofrecieron ser regente, pero luego que les comuniqué lo que había pasado en el Isef 11, no me ratificaron esa propuesta. En tanto trabajé en el Nacional 1 y la Técnica 2, para enfrentar la cuestión económica".

Sobre esos días, recuerda que "mucho no se sabía, había rumores y algo se hablaba sobre los desaparecidos. En el instituto hubo un alumno desaparecido, otro fue salvado de ir preso y se exilió en Israel, y un tercero, ya venía de Chile escapando de Pinochet, sobrevivió al esconderse un tiempo". Admite que la historia de esas víctimas de la represión en el Isef 11 no se tomó. "Al principio se sentía miedo y luego empezó a pasar el tiempo".

El reingreso. "En 1986, lo primero que hice como reorganizador fue llamar a una asamblea y reunión plenaria, donde relaté la historia de lo que había ocurrido en el Isef 11 y por qué yo llegaba a ese lugar", describe Solhaune sobre la primera medida que tomó al ser reintegrado.

"Las autoridades que estaban en el instituto intentaron una protesta, pero el Ministerio de Educación los despidió. Los docentes que habían tomado nuestras horas cuando nos cesantearon no perdieron sus puestos porque no hicimos como ellos. El Isef 11 se agrandó con nuevas horas y entramos sin empujar a nadie", remarca y añade: "No olvido que en actos del 24 de marzo hablaban docentes que no habían vivido esas situaciones."

"Fue muy duro. Las viejas autoridades protestaban y hasta hicieron una asamblea, lo que antes no se hacía porque no había democracia", cuenta Solhaune y profundiza: "Con la democracia empezó a cambiar el instituto. Con un régimen cuasi universitario se implementó el funcionamiento de un Consejo Académico y del Consejo Superior".

Extensión. "También al retomar instrumentamos que las prácticas de los alumnos, además de llevarlas a escuelas, llegaran a clubes de barrio. Con el nuevo reglamento orgánico de 1989 se creó el Departamento de Extensión a la Comunidad, y desde allí se hacen hoy experiencias trabajando con el deporte con la comunidad, como se hizo en los barrios Las Flores y Ludueña", cuenta.

Rescata las propuestas con visión social que desarrollaron, como "el programa Crecer Jugando, para que los mayores también vuelvan a jugar. Apuntábamos a la promoción social, a la vida comunitaria, la solidaridad y la participación, promover el acceso con igualdad a un educación física y deportiva, por una mejor calidad de vida".

Aquiles Solhaune es profesor de natación, evaluación y entrenamiento. Desde 1995 a 1998, presidió la Comisión Nacional de Institutos de Educación Física. "El Isef 11 tiene una trayectoria en lo social muy importante, desde su decreto de fundación, en 1944, se trabaja en extensión y con la comunidad, experiencias que sólo se cortaron durante los golpes de Estado".

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