Policiales
Martes 22 de Noviembre de 2016

Empezó el juicio a un policía acusado de tener tres búnker en zona norte de Rosario

Lo detuvieron en 2012 durante operativos en que la Policía Federal secuestró seis kilos de droga, entre cocaína y marihuana.

Un policía de la provincia de Santa Fe detenido desde 2012 comenzó a ser juzgado ayer en los Tribunales Federales de Rosario por comercialización de droga en quioscos y búnkers que él mismo abastecía y gerenciaba en el barrio Parque Casas, zona norte de Rosario. Aunque no se profundizó ese costado del caso, surgieron elementos para sospechar que actuaba en connivencia y con protección de otros colegas.

Con la declaración de seis testigos civiles y ocho miembros de la Policía Federal, el Tribunal Oral Federal Nº 2 inició ayer las audiencias contra Adrián Juárez, un policía de 45 años de edad involucrado en una causa por narcotráfico que salió a la luz en 2012.

El 22 de noviembre de ese año, el ahora imputado fue detenido en el marco de tres allanamientos antidroga desplegados en Cavia al 1300, Blas Parera al 2100 y Washington y las vías del ferrocarril.

Durante los operativos se secuestraron unos seis kilos de droga (1.800 bochas de cocaína, otras 500 marihuana) tres armas de alto poder de fuego, una que incluso contaba con mira telescópica infrarroja, dinero y se demoró a dos personas que custodiaban los puntos de venta.

La pesquisa se había iniciado dos meses antes a partir de una denuncia anónima que llegó a un 0800 del Ministerio de Seguridad de la Nación, desde donde se notificó de la situación a la delegación local de la Policía Federal.

Con filmaciones de incógnito que realizaron los investigadores y se exhibieron durante la audiencia delante de los jueces Jorge Venegas Echagüe, Beatriz Caballero de Barabani y Omar Digerónimo, además de las declaraciones de testigos, la fiscal Adriana Saccone recriminó al policía ser el dueño y distribuidor de la droga, que sacaba del domicilio de calle Cavia para abastecer a los búnker de Blas Parera al 2100 y Washington y las vías.

"Hay filmaciones de los delivery en moto, donde salen de un lado con una mochila cargada con la droga y regresan con los paquetes con dinero producto de la recaudación. Y al momento de los allanamientos se secuestraron paquetes de dinero con anotaciones y el balance diario de las venta", aportó una fuente del trámite.

Un ejemplo de la impunidad con la que se desenvolvía el policía, detenido mientras debía estar purgando un arresto domiciliario (ver aparte), quedó en evidencia cuando a pocos metros del búnker de Blas Parera surgió un incidente interpersonal en el seno de una familia del barrio, lo cual motivó la presencia de tres patrulleros del Comando Radioeléctrico.

En la filmación de la investigación se observa que, advertido de ese revuelo en la zona, Adrián Juárez llega en una moto y merodea el búnker. Y que delante de los móviles policiales incluso trajinaban clientes del quiosco de drogas ante la aparente vista gorda de los policías.

Ese costado del caso, la connivencia o supuesta protección que gozaba el empleado policial, podría retomarse ahora con las evidencia y pruebas que se exhiben en el juicio, que continuará mañana con los alegatos de las partes.

En la zona donde se encontraron los tres búnker atribuidos al policía desde ayer juzgado operaba también Olga Medina, alias la Tata, que está detenida. En una pesquisa ocurrida dos meses antes del arresto de Juárez, el 27 de septiembre de 2012, la Policía Federal detectó un acopio de 80 kilos de marihuana, en Blas Parera 1422.

Domiciliaria incumplida

Cuando el policía Adrián Juárez fue detenido en noviembre de 2012 llamó la atención de los investigadores que se moviera con total soltura, no sólo por la magnitud de su presunto negocio ilícito sino porque según los registros en ese momento debía estar en prisión domiciliaria. En 2011 había sido condenado a cinco años por resistencia a la autoridad y portación de arma ilegal, agravado por su condición de funcionario público, por un hecho ocurrido en 2010.

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