Cartas de lectores
Miércoles 10 de Agosto de 2016

Empezar a respetar, sí se puede

No es tan difícil respetar. Quiero quiero contar lo que me pasó hace pocos días. Un vecino muy amable al que agradezco su gesto, me toca timbre en casa y me avisa que mueva el auto, ya que estaba corriendo riesgo.

No es tan difícil respetar. Quiero quiero contar lo que me pasó hace pocos días. Un vecino muy amable al que agradezco su gesto, me toca timbre en casa y me avisa que mueva el auto, ya que estaba corriendo riesgo. En realidad no entendía bien que sucedía, pero enseguida tomé la llave y salí a la puerta. Qué sorpresa enorme, tan enorme como los troncos que caían sobre los costados de mi auto, que en ese momento ya se había convertido en un troncomóvil, por el aserrín que producía la motosierra de un personal municipal de Parques y Paseos. Lo primero que atino hacer es proteger el auto, luego me acerco al personal para pedir explicaciones. Quería saber por qué no pidieron a los vecinos que sacáramos los autos de allí. Con sólo tocar timbre y avisar estarían siendo eficaces en su trabajo. Por supuesto que no obtuve respuesta. Uno de ellos estaba subido al hidroelevador, con sierra en mano cortando y tirando diferentes tamaños de ramas y troncos, no le daba importancia a lo que había abajo. Y las otras dos personas, una el conductor del camión patente CVY 706 y un operario, ante mi reclamo sólo se burlaron y faltaron el respeto haciendo gestos de que no me escuchaban por el ruido del camión y la sierra. Todo lo dejé registrado con fotos, y además hice el llamado a la Dirección de Parques y Paseos. Me atendió una recepcionista, Victoria, la que comprobó, con mis datos, que ese personal estaba trabajando en el lugar. Me pidió el número de mi celular y quedó que en la tarde me llamaría el jefe de personal Germán R., del cual nunca recibí llamado. Lo que me enseñaron es que para que una sociedad funcione debe haber respeto, ya que es un valor vital para hacer posible las relaciones de convivencia. Entonces estas personas que trabajan para el municipio, que están al servicio de la comunidad y cobran su sueldo con la recaudación de impuestos que pagan los ciudadanos, tendrían que ser el ejemplo de respeto y buenos modales, siendo eficaces en su trabajo sin perjudicar al otro con sus actos. Y, de cometer errores porque son humanos, saber dar las disculpas correspondientes. Lo material no es importante en la vida, ahora el ejemplo que damos como personas sí. Sólo espero que se tenga en cuenta y que quien supervise esta área municipal comience a capacitar y fomentar en su gente el respeto y la responsabilidad que tienen en su accionar.

Natalia Loria

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