Policiales
Miércoles 06 de Julio de 2016

Embarazada apuñaló en un forcejeo al presunto ladrón de su moto

Tiene 19 años y quiso interceder en la pelea entre su pareja y dos pibes por la sustracción del rodado. El chico herido está grave.

Natalia tiene 19 años, un embarazo de cinco meses y vive en Serodino con Luciano, su pareja, a metros de la Biblioteca Popular Manuel Belgrano que funciona en el edificio de la estación de ferrocarril del Nuevo Central Argentino. El lunes al anochecer salió de su casa empuñando una cuchilla en defensa de su concubino que estaba punto de trenzarse en lucha con dos jóvenes apodados "Chamito" y "Chupa" que una hora antes les habían robado una moto Motomel 150.

Según comentaron vecinos y allegados a la chica, cuando Chupa la vio aparecer se le abalanzó y comenzaron a forcejear con tanta mala fortuna que en el fragor de la lucha la muchacha le aplicó un puntazo en el pecho al pibe. Malherido el adolescente de 17 años corrió unos cien metros, cruzó las vías por el costado de la estación biblioteca y se desplomó.

El chico fue trasladado en ambulancia primero al hospital Granaderos a Caballos de San Lorenzo y de ahí al Eva Perón de Granadero Baigorria, donde fue operado. La gravedad de su cuadro hizo que sobre el mediodía de ayer fuera trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez, donde al cierre de esta edición seguía internado en observación.

Por otra parte fuentes judiciales indicaron que hoy por la mañana, en una audiencia oral y pública en San Lorenzo, Natalia será imputada por el fiscal Juan Carlos Ledesma por haber herido a Chupa.

Lo que pasó. Un vecino de la pareja reseñó lo ocurrido. "Pasadas las siete de la tarde a Luciano le robaron la moto de la casa, que está a metros de la biblioteca. Los reconoció al toque porque Chamito y Chupa trabajan junto a él como changarines para la comuna. Luciano se fue a la comisaría 4ª, que está a tres cuadras, e hizo la denuncia. Pero cuando volvía a su casa, minutos después, Chupa y Chamito pasaron por el frente de la casa en otra moto, una 110 color azul que habían negociado en Andino EM_DASHlocalidad ubicada a 10 kilómetros de SerodinoEM_DASH por la moto de Luciano. Cuando pasaron y lo vieron comenzó el bardo (la pelea) porque le pidieron 600 pesos por la moto. Y Natalia salió porque los quiso asustar, nada más. Pero pasó lo que pasó".

Sales. Serodino es una comuna del departamento Iriondo, ubicada sobre la ruta provincial 91, donde residen poco más de 5 mil vecinos. Por lo que se pudo apreciar en esta localidad de diez manzanas por diez distante 55 kilómetros al oeste de Rosario, tranquilamente se la podría proclamar "capital del lodo" ya que cerca de un 40 por ciento de las cuadras del pueblo estaban ayer intransitables por el fango acumulado sobre el mejorado.

Luciano y Natalia residen en una vivienda de Moreno al 500, a escasos 50 metros de la biblioteca popular sobre las vías del tren que separan a los barrios Sal Fina y Sal Gruesa, como los conocen en el pueblo. En Sal Fina viven los clase media y en la Gruesa el resto. El elemento divisor son las vías. El trabaja como changarín para la comuna. Ella es ama de casa y espera el primer hijo de la pareja.

Impensado. "El pibe llegó de la casa de los padres a las 19. Dejó su Motomel debajo de la ventana y le puso el traba volante, algo que hace tres o cuatro años era impensado en el pueblo donde vos dejabas la moto en la vereda con la llave puesta toda la noche y nadie te la tocaba", explicó un vecino de la pareja.

A las 19.10 Luciano escuchó ruidos, se asomó y vio cómo Chamito —Adrián M., de 20 años— y Chupa —Franco Nahuel F., de 17— se llevaban la moto luego de quebrar la traba del manubrio. "No le dieron tiempo a nada y desaparecieron", agregó el testigo. Entonces Luciano caminó las tres cuadras hasta la comisaría 4ª. El joven hizo la denuncia y regresó para su casa.

Envenenado por lo sucedido, Luciano comenzó a relatarle a su cuñada lo que le había pasado. "No sé por qué me tuvieron que robar a mí si nos conocemos del trabajo", repetía enfurecido.

Poco después de las 20.30 Chapu y Chamito pasaron por el frente de la casa de Luciano en una moto 110 color azul. Lo miraron y se rieron. Al parecer estaban pasados de pastillas según deslizaron vecinos que ligan a estos muchachos con la banda de "Los conchines", sindicados en el barrio como quienes venden drogas en el pueblo.

A Luciano la sangre le hervía. Fue cuestión de segundos hasta que se provocaron con gritos. "Vos nos estás acusando a nosotros. Vení. Cruzate a pelear. Ahora si querés tu moto nos tenés que dar 600 pesos", le gritaron. Luciano entró a su casa como perseguido por el demonio. Agarró un palo y los fue a buscar. Mientras eso sucedía Natalia salió detrás de él con una cuchilla en la mano. "Ella está embarazada, los quería asustar. Chamito y Chupa estaban dados vuelta por las pastillas", explicó un vecino.

Trágico. Los gritos de la muchacha rompieron la incómoda discusión. Chupa se le fue encima intentando tomarle la mano en la que llevaba la cuchilla en una breve danza con la tragedia que terminó cuando el pibe trastabilló y el peso de Natalia hizo que la hoja de la cuchilla se incrustara en el pecho de Chupa.

La estocada fue determinante. Mientras Natalia se levantaba, Chupa corría dominado por la adrenalina seguido por Chamito. El herido corrió como pudo unos cien metros hasta que se desvaneció sobre las vías, a pocos metros del lugar donde un pibe del pueblo se suicidó el pasado 7 de noviembre.

Chamito dejó a su amigo ahí y corrió hasta la escuela que funciona frente a la biblioteca popular y pidió una bicicleta prestada.

Y así comenzó el tránsito en el cual Chamito pasó de ser el victimario de Luciano y Natalia para convertirse en el amigo de la víctima apuñalada. Tanto fue así que ayer por la mañana deambulaba libre por las calles de Serodino buscando un comprador para la moto 110 azul que, dicen los amigos de Luciano, canjeó por la moto robada.

Cuando llegó la policía a la escena de la pelea, Luciano le entregó la cuchilla. Natalia terminó presa e incomunicada a la comisaría 4ª. Ayer por la mañana el fiscal sanlorencino Juan Carlos Ledesma le gestionó una defensora pública. La suerte de la muchacha está ligada a la fortuna del Chupa, quien seguía internado grave. El fiscal evaluaba ayer por qué delito la imputará y si valorará el argumento de legítima defensa que probablemente esgrimirá la defensa.

Amenazas. En ese contexto, amigos de Luciano y Natalia denunciaron ayer que en los Facebook de algunos allegados a Chupa y Chamito ya había promesas y amenazas.

"Comenzaron las amenazas diciendo que ni se les ocurra vivir en esa casa porque donde los crucen los van a matar a los dos. Y que están condenados por lo que le hicieron al Chupa", explicaron los allegados a la pareja a la que le robaron la moto que al cierre de esta edición seguía sin aparecer.

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