Escenario
Sábado 19 de Noviembre de 2016

"El vivo no se va a perder nunca"

Grego Rossello contó cómo internet cambió su carrera y también su vida. Por tercera vez en Rosario, actúa hoy en La Comedia.

"Yo siempre digo que en el escenario me animo a contar cosas que sólo le cuento a mi psicóloga", dijo Grego Rossello. Las cifras indican que sus "confesiones" son un éxito que trasciende el diván de su terapeuta: 50 fechas en distintas provincias y 20 shows en el Gran Rex de Buenos Aires preceden a la presentación de "No entiendo nada", el show de stand up con el que se llega hoy, a las 21, en el teatro La Comedia (Mitre y Cortada Ricardone). Además el actor suma 900 mil seguidores en Instagram y su propio espacio en ESPN Redes, una transformación que comenzó hace un año y medio y que lo llevó de "hacer bares para 40 ó 50 personas" a estar "arriba de un avión casi todo el tiempo", contó, a sus 25 años, el también ex integrante de las tiras juveniles "Casi ángeles", "Patito feo" y "Aliados".

—¿Hay un tema central que atraviesa el show?

—Un poco es el nombre del show, "No entiendo nada", que es lo que pasó el año pasado que estaba con tres seguidores y ahora tengo 900 mil, y cómo cambió mi carrera. Un poco cuento todo lo que fue mi frustración. Yo estoy en el medio o intentando estarlo desde los 13 años laburando en televisión. Hay un hilo conductor de intentar algo y que no se dé y que en algún momento se dé. Si bien es con comedia y medio en chiste, la idea es dar un mensaje esperanzador. Y muestro imágenes de mi carrera frustrada, hay bastante autobiográfico y también hay una parte del show que es más bien sobre las cosas que veo, que nos tocan a todos y más que nada sobre la gente de mi generación, la relación con los celulares, los boliches, cosas sobre mí y para reírse de mí.

—¿Qué efectos tiene esa exposición?

—Yo siempre digo que en el escenario me animo a contar cosas que sólo le cuento a mi sicóloga y de repente te ves contándolo adelante de 600 personas como en el caso de La Comedia, o mil personas como fue en el Gran Rex. Se da un momento de mucha verdad. Creo que lo importante para hacer comedia es eso, es hacer lo más genuino y sincero posible. La gente va a ver a una persona que se abre ante ellos. En un mundo en el que la gente se cierra bastante o tiende a vender algo que no es, el comediante sale a exponerse en su totalidad como es. Si bien se exageran las cosas para que sean más graciosas, creo que lo que pega y golpea y gusta es como un sinceramiento, como un confesionario gracioso de un ser humano.

—¿La exposición en las de redes muestran a la persona o es un personaje?

—Es que en un momento uno va generando un personaje porque si no vivís en "Gran Hermano". Yo hago video todos los días. Antes lo veían 2 mil personas y yo podía ser súper sincero y ahora los ven casi un millón de personas, entonces uno tiene que empezar en algunas cosas a guardarse.

—¿A qué atribuís que en poco tiempo hayas conseguido 900 mil seguidores, llenar teatros y hacer giras?

—Eso tiene que ver con la democratización de los medios y del arte que vive hoy internet y las redes sociales. Antes había un productor eligiendo por un montón de gente. Hoy en día uno tira algo a internet y la gente directamente dice si le gusta o no. Yo probé en YouTube no gustó, probé en Facebook, no gustó y lo que hice en Instagram al final gustó. Hay una democratización del arte tremenda y es para ser aprovechada. Internet es una herramienta y hay que usarla y está buenísimo.

—Ahora estás trabajando dos veces por semana en ESPN Redes con los "Consejos de Grego", con lo que la popularidad se tradujo en una incursión en televisión...

—Me llamaron de hecho a hacer de mí mismo, haciendo televisión en vivo, y estuve hablando de estar fijo ahí el año que viene. Todavía me estoy buscando. Hace casi un año y si bien hice cosas que me gustaron estoy buscándome a mi en televisión. Es un objetivo que tengo tratar de dar mi mejor versión. Creo que no dí mi mejor versión en tele todavía, estoy aprendiendo a hacer televisión en vivo con todo lo que eso conlleva.

—La exposición en Instagram y otras redes es un fenómeno que crece exponencialmente, pero de alguna manera también es el relevo de lo que fueron los blogs, como fue el caso del que después fue la obra "Más respeto que soy tu madre". Internet viene generando espacios para el teatro hace años...

—Es muy loco porque el teatro es como la plataforma de arte más tradicional de todas, la más antigua, y hoy en día se ve potenciada por internet que es lo más nuevo de todo. La gente te ve y después tiene ganas de verte en vivo. Creo que el vivo no se va a perder nunca. Es una experiencia única y mucho más real que lo que puede ser un video editado o un texto pensado en internet. Pero sí, uno nutre al otro. Es muy loco.

—¿Qué riesgo implica estar ante 600 personas que esperan que los hagas reír como probablemente les ocurrió con tus videos de Instagram?

—Es otra presión y otra exigencia, por eso siempre cuento que de las redes sociales mucha gente va a hacer teatro. Yo hago stand up desde que tengo 19 años y hoy tengo 25. Y sí, por ahí decís algo que cae mal, o que no generó risa, que por ahí para vos estaba buenísimo. Hay mucho laburo del ego, no sos el mejor cuando hacés un gran video y no sos el peor cuando hacés el peor. La gente dice este video es malísimo, o en este sos el mejor, y en realidad sos el mismo. Es como decía Bielsa, no somos los mejores con la medalla de oro ni los peores cuando nos eliminaron en primera ronda. Uno está muy expuesto y tiene que bancar las críticas.

—¿Cómo cambió tu vida con 900 mil seguidores?

—Un montón, yo era un comediante que se levantaba al mediodía y hacía bares para 40 ó 50 personas y ahora estoy arriba de un avión casi todo el tiempo, viajando por todo el país o estoy en un canal. Duermo poco, laburo mucho; no me quejo porque es lo que busqué pero es intenso, seguro.

—¿Cómo lo ves a futuro, se puede traducir en algún trabajo de ficción en televisión, sumarte a un elenco?

—No, el stand up es lo que elijo por ahora. Me encantaría hacer ficción en televisión, o llevar un estilo de vida un poco más tranquilo seguro. Creo que este ritmo no lo aguanto diez años. Voy por un año y medio y me estoy volviendo un poco loco. Así que tendría ganas de hacer algo un poquito más estable, pero seguiría haciendo siempre stand up. Lo que tiene el stand up es que cuanto más grande sos, más sabio sos y es mejor lo que decís.

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