Cartas de lectores
Martes 07 de Junio de 2016

El viejo vecindario

Muchos que no nacieron en cuna de oro y triunfaron por propia capacidad terminan olvidando que antes del éxito hubo sacrificios, esfuerzos, una familia que empujó, un barrio pobre, buenos amigos, agradables recuerdos, sentimientos, emoción.

Muchos que no nacieron en cuna de oro y triunfaron por propia capacidad terminan olvidando que antes del éxito hubo sacrificios, esfuerzos, una familia que empujó, un barrio pobre, buenos amigos, agradables recuerdos, sentimientos, emoción. Este es el contexto de un libro cuyo título coincide con el de esta carta. Un famoso creativo publicitario está en la cúspide de su carrera profesional: dinero, honores, agasajos, contacto con los poderosos. En el interín reflexiona que su actual éxito se debe a una vida anterior que él injustamente ya no recuerda. Se convence de que este ocasional esplendor no alcanza para lo que él pretende remediar y toma una decisión inflexible: el retorno a casa. Cede la titularidad de la empresa a su socio, asegura el bienestar económico de su familia, mete unas pocas pertenencias en un bolso y se larga a la gran aventura. Quienes viajan en el tren hacia el Bronx neoyorquino no imaginan que este cincuentón obeso está emprendiendo el retorno al viejo vecindario. Entretanto su mente se puebla con recuerdos del conventillo donde transcurrieron su niñez y adolescencia, se imagina abrazando a sus padres o paseando con las chicas que fueron sus novias juveniles, recuerda travesuras con sus dos amigos de entonces. Se emplea en una tienda de dulces donde antaño le dejaban leer de prestado diarios y revistas. Reinicia la práctica de básquet e integra un equipo, su físico responde perfectamente a su plan de adelgazamiento, mejora su carácter, simpatiza con el dueño de la tienda y mediante un par de sugerencias le reactiva la alicaída venta. El entusiasmado tendero intenta asociarlo pero se encuentra con una respuesta inédita: "estoy pasando el mejor momento de mi vida y no pienso desaprovecharlo". Realmente está haciendo lo que él siempre quiso. Demostró su capacidad y potencial, devolvió con creces lo que se invirtió en él y ahora está mano a mano con su vida. Esto es una fantasía encuadernada pero podría servir como ejemplo para muchas conductas.

Rubén Mario Baremberg / DNI: 6.012.531


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