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Sábado 17 de Abril de 2010

El valor de tener un tiempo para reflexionar la clase

Rescatan la calidad de los expositores y en especial la posibilidad "de pararse a pensar sobre el trabajo cotidiano", y dicen que hubieran deseado alguna instancia para intercambiar experiencias entre los docentes de las distintas provincias. En líneas generales, por este lado corre la mirada de educadores que participaron en el congreso "La educación en el Bicentenario", representando a la provincia de Santa Fe.

Rescatan la calidad de los expositores y en especial la posibilidad "de pararse a pensar sobre el trabajo cotidiano", y dicen que hubieran deseado alguna instancia para intercambiar experiencias entre los docentes de las distintas provincias. En líneas generales, por este lado corre la mirada de educadores que participaron en el congreso "La educación en el Bicentenario", representando a la provincia de Santa Fe. En total fueron 90, y antes de viajar a Paraná fueron recibidos por el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, y la ministra de Educación, Elida Rasino.

Raquel de la Fuente es supervisora del nivel de adultos de Rosario, y una de las elegidas que viajó al encuentro. Considera que esta posibilidad le permitió ser parte de "un espacio para reflexionar y debatir acerca de los nuevos desafíos educativos".

De la localidad de Romang, también viajó Adriana Alvira, profesora de escuela secundaria. "Todo el congreso fue excelente, en especial porque resultó un aporte para trabajar en la inclusión". Mencionó en este sentido la intervención de la secretaria de Educación, María Inés Vollmer, y el panel sobre "Diversidad y educación" (integrado por el Padre Pepe,Carlos Skliar, Luis Pincen y Darío Pulfer).

"Si bien pudimos conversar con las docentes de Córdoba, Santa Cruz, Mendoza o Entre Ríos, entre otras provincias, hubiera sido interesante contar con una instancia propia de socialización de experiencias", dijo la profesora de Romang.

Stella Bitschin es directora de una escuela especial de Recreo. Dice que "desde lo personal fue una experiencia gratificante", pero también aludió al valor que tienen estos espacios que permiten "pararse para reflexionar sobre el hacer cotidiano".

"Soy una optimista pedagógica", dice y asegura que ya está pensando cómo transmitir lo aprendido a sus colegas.

También de Rosario, viajó la supervisora de educación secundaria Stella Gullota. Rescató que el congreso haya marcado como agenda de discusión el secundario, pero en especial "la inclusión de los chicos" en este nivel.



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