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Sábado 12 de Mayo de 2012

El valor de las inteligencias múltiples

La educadora de la UBA Alicia Cayssials opina sobre la necesidad de evaluar integralmente al niño

Apostar a la inteligencia propia de cada persona parece ser una de las claves para que a los chicos les vaya mejor en su escolaridad y en la vida. La doctora en psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA) Alicia Cayssials lo explica con un ejemplo cercano: "Cuando la mayoría de la Trova Rosarina cuenta cómo eran sus experiencias en la escuela dicen que fueron rechazados por la misma. Sin embargo, eran alumnos muy inteligentes, pero desde una inteligencia que no se releva mucho, que es la musical". La especialista dictó en Rosario el curso "Reflexiones sobre la evaluación psicológica infanto juvenil".

Invitada por Actualización Profesional del Litoral (APL), Cayssials ofreció una jornada a especialistas de la salud y la educación interesados en la evaluación psicológica de niños y jóvenes. En charla con LaCapital, cuenta que sobre el tema "hay varios enfoques, muchas veces vistos entre los profesionales como si fuera un Boca-River"; y en algunos casos se jerarquiza el cerebro, descuidando lo social o bien se toma sólo lo social dejando de lado otros aspectos. Por eso dice que la propuesta que propicia es "la integrativa", es decir "pensar en cada situación a ese niño, una evaluación que debe ser sobre lo cultural, el cuerpo, la mente y el cerebro".

Habilidades. En esta misma línea de trabajo, asegura que uno de sus temas preferidos relacionados con la niñez y la adolescencia es el desarrollo de las habilidades sociales y de las "inteligencias múltiples". Y asegura que "hay una carencia de quienes enseñan de saber dónde los chicos aprenden esas habilidades sociales" y de reconocer que pueden tener otras habilidades o inteligencias diferentes a las académicas o esperadas por la escuela, proponiendo de alguna manera abrir el debate y prestarle atención a la teoría de las "inteligencias múltiples", desarrollada por el norteamericano Howard Gardner.

Para que esto funcione, Cayssials sostiene que la escuela no puede trabajar sola y que el lugar de profesionales de la salud y la educación como psicólogos y psicopedagogos, debe ser en el marco de "redes sociales de contención, porque lo que falta muchas veces es un tejido social para que el chico encuentre en qué cosas se apasiona".

Alertas tempranos. Para la educadora, la tarea de estos profesionales no puede limitarse a la urgencia, a resolver problemas de coyuntura, como habitualmente ocurre en las instituciones educativas, sino más bien mirar a largo plazo y en acciones preventivas. Por eso, entre otras tareas asignadas a los profesionales de la salud y la educación, figura la de estar atentos a los "alertas tempranos".

"Hay muchos chicos que la maestra puede darse cuenta que se maltratan entre sí, que no hay que esperar terminen en un hospital para llamar a la psicóloga. Cuando se nota que hay una extrema timidez o una extrema agresión, hay algo que el chico no puede manejar", dice como ejemplo de este llamado de atención. Agrega que el adulto no siempre sabe qué hacer, porque no siempre tuvo muchas pautas, pero "hoy —sostiene— por suerte estamos en un mundo que abre abanicos de alternativas. Ahora, lo que hay que enseñar es cuál de esas alternativas es la más ajustada para ese chico".

Cayssials actualmente enseña en el doctorado de Psicología de la UBA, en el módulo de evaluación y en metodología de la investigación, ha sido consultora de la Dirección Nacional de Información y Evaluación de la Calidad Educativa (Diniece) y también es autora de varias publicaciones, entre esas los libros "¿Cuali y/o cuanti? Aportes para elaborar informes integrativos en psicología" (Paidós); "Curso básico de psicometría. Teoría clásica" (Lugar Editorial) y "Proyecto de vida y decisión vocacional" (Paidós), preparado este último junto a María Martina Cassullo.

Vocaciones.Precisamente sobre este último tema de la orientación vocacional, la investigadora sostiene que la incertidumbre en los adolescentes aparece porque por primera vez se enfrentan a una decisión significativa en sus vidas. "Las dudas aparecen en los adolescentes —dice— porque no han vivido antes procesos de elegir cosas importantes, entonces se encuentra con «la elección»".

Cayssials afirma que " el proceso de elección es desde jardín, que hay que trabajar desde entonces", algo que traslada a cuestiones cotidianas donde tienen lugar decisivos los padres. "Qué pasa con la madre —interroga— cuando llega al kiosco con el chico, cuándo le dice que no, cuándo dice que sí o le dice tres veces que no y después le compra el chupetín que quiere. La decisión y el desarrollo de intereses comienza muy temprano".

La educadora de la UBA analiza que decidirse por una carrera o profesión es muy difícil para los adolescentes y es algo que está íntimamente relacionado con las experiencias que haya tenido en haber elegido cosas importantes, donde sea conciente que ha tenido una decisión. Consultada sobre los cambios permanentes de carrera que hacen muchos jóvenes, la docente considera que "a veces se tienen que tomar su tiempo"; pero también señala que "eso de ir y venir de una carrera a otra es menor si desde la infancia aprenden a elegir", y que "lo ideal sería que practiquen con otra cosa" no con las carreras.

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