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Viernes 23 de Diciembre de 2011

El valor del afecto

El traspaso de la bandera en el acto de fin de año es uno de los momentos más esperados. Se trata de conocer quiénes serán los portadores de la enseña patria durante el ciclo lectivo siguiente. Lucas Salinas un entusiasta chico de 16 años es el que toma la posta en el escenario de manos de Cristian Meza, que es además de abanderado, “mejor alumno, promedio y con asistencia perfecta”. Junto a él están Débora y Tamara, las escoltas.

Tamara es a quien esperaron sus compañeros para arrancar con el acto de graduación. Embarazada de 6 meses no quiso perderse la despedida. “Llega con un diploma bajo el brazo”, anticiparon sobre el nacimiento del bebé y la graduación de su mamá, la muy joven alumna. Durante la charla con los chicos, lo que más resaltaron de sus profesores fue la “contención ofrecida para seguir estudiando”.

De hecho, ese acompañamiento se tradujo en retención en las aulas. “En tercer año arrancamos con 16 alumnos, en 4º año se nos fue un alumno y este año una alumna que quedó embarazada y no tuvimos maneras de retenerla en el aula”, confesó la directora Turturici apenada por estas dos ausencias en el acto de graduación.

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