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Lunes 14 de Enero de 2008

El uso racional y responsable de Aguas

Un amigo español, de visita en Rosario, me dijo hace un tiempo que le llamaba la atención que en esta ciudad -a diferencia de las de su país- las calles no se barren, sino que se riegan todas las mañanas, lo que demuestra que los argentinos no tenemos la sensación de que el agua sea un bien escaso, sino todo lo contrario...

Un amigo español, de visita en Rosario, me dijo hace un tiempo que le llamaba la atención que en esta ciudad -a diferencia de las de su país- las calles no se barren, sino que se riegan todas las mañanas, lo que demuestra que los argentinos no tenemos la sensación de que el agua sea un bien escaso, sino todo lo contrario.
  Esto viene a cuento de la campaña que está implementando la ahora empresa estatal Aguas Santafesinas para que los consumidores realicemos un uso “racional y responsable” de este recurso. La compañía sostiene que con las altas temperaturas de enero el servicio de agua potable que abastece a toda la ciudad está al límite de su capacidad operativa, ya que los rosarinos consumimos un promedio diario de 550 litros por habitante, el doble de lo que marcan los cánones internacionales.
   Por más que vivamos al lado de un río caudaloso como el Paraná, el agua no es un recurso barato. Por eso son acertadas las campañas de divulgación para concientizar y cambiar costumbres de consumo. Pero simultáneamente no estaría demás lanzar una campaña de concientización para que los gobiernos de la provincia comiencen a realizar un uso también “racional y responsable” de la empresa que presta el servicio de aguas y cloacas en 15 ciudades de la provincia de Santa Fe. Porque desde su privatización en 1994 (un par de días antes de que Reutemann termine su primer mandato como gobernador) la gestión de esta compañía ha sido desastrosa. En manos del grupo francés Suez, desde ese año hasta 2005, fue “una verdadera estafa para el pueblo santafesino”, tal cual lo dijo en su momento Obeid en una virtual autocrítica de su partido. Todas las obras que se comprometió a realizar este grupo privado no se cumplieron, pese a que cobraran tarifas muy elevadas.
Así hoy tenemos zonas en la ciudad donde se llenan las piletas de natación con agua de red (¡pónganles urgente medidores, por favor!), mientras en populosos barrios de la ciudad no hay presión suficiente o directamente se corta el suministro. Y desde el punto de vista del saneamiento, las ciudades de la provincia viven en el medioevo: el 40% del área urbana de Rosario no tiene cloacas, lo que explica que haya problemas graves de salubridad que impactan en los sectores más humildes de la población. Peor es la situación en Villa Gobernador Gálvez, donde el 95% de su población carece de este servicio; en Capitán Bermúdez, 94 %; Funes, 64% y ciudad de Santa Fe 50%, entre otras.
Y un tercer aspecto, para nada secundario: todos los días miles y miles de metros cúbicos de líquidos cloacales se vuelcan en crudo al río Paraná, ya que Rosario aún no cuenta con una planta de tratamiento de estos residuos.
Todos debemos tomar conciencia de la importancia del agua como recurso y de Aguas como servicio público.

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