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Domingo 21 de Agosto de 2016

El universo Forchino

El particular universo de los personajes de Guillermo Forchino se expone en el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa (CCRF) en una exposición de esculturas y objetos que reúne obras clave en su producción. Su mirada aguda e irónica ha rescatado momentos y situaciones cotidianas que, con cierto aire de caricatura, han tomado forma en sus obras que ahora se pueden ver en el CCRF hasta el 18 del mes próximo.

El particular universo de los personajes de Guillermo Forchino se expone en el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa (CCRF) en una exposición de esculturas y objetos que reúne obras clave en su producción. Su mirada aguda e irónica ha rescatado momentos y situaciones cotidianas que, con cierto aire de caricatura, han tomado forma en sus obras que ahora se pueden ver en el CCRF hasta el 18 del mes próximo.

Guillermo Forchino (Rosario, 1952) se graduó en la licenciatura en artes visuales de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Rosario y luego estudió restauración y conservación en la Universidad de la Sorbona (París). A su búsqueda de trabajar el volumen se sumó así el conocimiento de técnicas para trabajar con ceras, resinas vegetales, enduido de tiza y cola.

En 1984 regresó a Rosario, donde instaló su propio taller de restauración, y fue allí donde sus personajes comenzaron a tomar vida. Primero, a través de bandas de telas entrelazadas o papel maché tratado con pigmentos naturales sumergidos en cera virgen. Luego, vendrá la exposición Desafinados, junto a Rubén Porta y Marcelo Castaño, donde creó muñecos prisioneros de sus propios cuerpos, un mundo oscuro donde su mirada no pasó desapercibida.

A fines de ese año regresó a París, donde se instaló en forma definitiva.Fue a principios de los 90 cuando comenzó a usar resina de poliuretano y goma de silicona para crear nuevos personajes esta vez cercanos al cómic y a la caricatura. Su obra se expone desde entonces en Francia, los Países Bajos y la Argentina.

En su universo nadie parece estar a salvo de cierta deformidad, aquella que se niega a diario, quizá, para lograr sobrevivir. Y es ahí donde sus trabajos parecen devolver a quien los mira una imagen que en un primer momento arranca una sonrisa para luego dejar una extraña sensación.


En el CCRF (San Martín 1080), de lunes a viernes de 9 a 21; sábados y domingos, de 10 a 20. Los grupos turísticos y/o contingentes educativos pueden reservar visita institucional a producción-ccrf@rosario.gov.ar.

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