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Miércoles 29 de Diciembre de 2010

El último que prenda la luz

Aumento de tarifas, inversiones insuficientes y cortes de luz. Los rosarinos no podemos salir de este círculo vicioso. Pese a las promesas y anuncios del gobierno de Binner, no se modificó sustancialmente la política de los gobiernos justicialistas: las inversiones de infraestructura energética no acompañaron ni acompañan el incremento del consumo. Los hechos se repiten tristemente...

Aumento de tarifas, inversiones insuficientes y cortes de luz. Los rosarinos no podemos salir de este círculo vicioso. Pese a las promesas y anuncios del gobierno de Binner, no se modificó sustancialmente la política de los gobiernos justicialistas: las inversiones de infraestructura energética no acompañaron ni acompañan el incremento del consumo. Los hechos se repiten tristemente. Cuando el gobernador era Obeid o Reutemann los rosarinos sufríamos cortes de electricidad, ahora con Binner pasa exactamente lo mismo.

El problema de los cortes de luz y de la baja tensión no están relacionados con la producción de energía (el parque generador está abasteciendo actualmente toda la demana), tan es así que no hay apagones generalizados; el problema está centrado en las redes de distribución de la ciudad, y esto es exclusiva responsabilidad de la Empresa Provincial de la Energía (EPE).

Y si hay una empresa de energía en el país que no tiene excusas para no invertir, esa es la EPE. Cobra unas de las tarifas más caras de la Argentina y los aumentos son sistemáticos. El último fue precisamente el pasado 1º de diciembre, con una suba del 13,4 por ciento. El comunicado oficial del gobierno justificando esa nueva suba señalaba que era “para sostener el proceso de recuperación de la inversión y consecuentemente mejorar la calidad del servicio". Similares palabras utilizaron para explicar los anteriores incrementos.

Y por si los funcionarios del área no tomaron nota, se supone que en este verano, que recién comienza, y en los sucesivos veranos habrá más olas de calor y la incorporación de tecnología se acelerará (como el aumento de los aires acondicionado). Con lo cual la alta demanda de energía no puede ser la excusa que echan mano los funcionarios ante cada corte de luz. Es una falta de respeto a los usuarios que pasan horas y horas sin energía eléctrica. Y más a pocas semanas que la propia EPE autorizó al complejo de torres Maui, que se construye en Puerto Norte, a funcionar cien por ciento a energía eléctrica (sin gas natural). Así, se prevé que consumirá 13 veces más de luz que toda la comuna de Ibarlucea y casi lo mismo que la ciudad de San Lorenzo. En medio de estos cortes de energía parece un despropósito.
 

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