Ni una menos
Martes 25 de Octubre de 2016

El triple femicida de Mendoza mató porque no quería reconocer a su hija

El acusado de la masacre negó ante la Justicia ser el autor. Con Claudia Arias, una de las víctimas, tenía una beba de 10 meses.

Daniel Zalazar, el acusado del triple femicidio en Mendoza, habría discutido con su ex pareja Claudia Arias, la primera de las mujeres a las que mató, porque él no quería hacerse un estudio de ADN que confirme su paternidad con la beba de 10 meses que tenían ambos.

El acusado, de 30 años, experto en artes marciales, dijo desde un calabozo de Godoy Cruz: "Me hicieron sacar", para justificar la masacre de su ex pareja (de 31); de una tía de la joven, Marta Ortiz (de 45) y de su abuela, Silda Vicenta Díaz, doña Ñata, de 90.

En su declaración en la Justicia, Zalazar negó de todas maneras haber participado en los crímenes e insistió en que las lesiones que presentaba en sus manos se las provocó cuando se resistió a un intento de asalto.

Ayer a la tarde, un cuidacoches encontró una bolsa con prendas y un cuchillo ensangrentado en la acequia de una calle y la policía investiga si fueron usadas por Zalazar en el barrio Trapiche, de Godoy Cruz, donde ocurrió el triple crimen.

La bolsa contenía una remera, un pantalón, un buzo con manchas de sangre y un cuchillo tipo tramontina. "Apenas vi que estaba todo lleno de sangre llamé a la policía, no es normal que alguien deje todo ahí", dijo el cuidacoches a medios locales.

Zalazar fue indagado por el fiscal de Homicidios de Godoy Cruz, Santiago Garay, quien lo dejó detenido y le imputó los delitos de "homicidio agravado por femicidio y doble tentativa de homicidio agravado por alevosía y por vínculo con una de las víctimas" (la beba).

La coordinadora de la Procuración, Teresa Day, confirmó que Arias y Zalazar "discutieron por el ADN y la filiación de la bebe" que tenían. La funcionaria dijo que ese dato se lo contó un hijo de Claudia, Bautista, de ocho años, que fue testigo presencial del ataque pero logró escapar y esconderse en el baúl de un auto durante cinco horas. Una vez que salió, pidió auxilio.

Zalazar atacó primero a su ex pareja tras lo cual apuñaló a las otras dos mujeres e hirió de gravedad a la bebé de 10 meses y a otro hijo de Arias de 11 años, Lucas.

Este último habría alcanzado a pasarle un teléfono celular a Bautista quien cuando se retiró del baúl ingresó a la casa, vio el panorama de la masacre y pidió ayuda. La madre de Claudia, Paola Arias, fue quien recibió el llamado de auxilio.

"Nona, por favor llamá a cinco ambulancias y policías porque acá están todos muertos. Nona, es en serio, están todos muertos y fue el papá de Mía", le dijo el niño a su abuela, según relató ésta a la prensa.

Trascendió también que durante la noche del domingo el agresor intentó quitarse la vida, por lo que tuvieron que reforzar las medidas de seguridad en la cárcel.

Zalazar y Arias no mantenían una relación amorosa estable. Los investigadores creen que Zalazar nunca estuvo dispuesto a aceptar la paternidad de la beba y sospechan que él estaba en una relación con otra mujer.

Zalazar, instructor de artes marciales, había estudiado Medicina en la Universidad de Mendoza, una de las principales casas de altos estudios privadas de la provincia, donde tenía aprobadas 19 materias. Hace tres años que no cursaba.

En tanto, la beba de 10 meses y su hermano de 11 años que sobrevivieron a la masacre seguían anoche internados en terapia intensiva con respirador artificial, aunque demostraron "una leve mejoría".

El director Ejecutivo del hospital Humberto Notti, Raúl Rufeil, aseguró que los niños estaban "en estado crítico con pronóstico reservado y desde el punto de vista neurológico, hemodinámico y respiratorio, hay una leve mejoría".

"El parte médico no tiene grandes cambios al de ayer, ambos siguen estables pero sí hay signos de favorable de recuperación", aclaró el profesional.

El médico explicó que cuando ingresaron estaban "totalmente descompensados, , con una hemorragia (en el caso del hermanito mayor) abdominal de considerable volumen, producto de laceración hemática, perforación gástrica y ruptura de vaso sanguíneo del peritoneo".

Respecto a la beba, Rufeil dijo que "tenía tres cortes, uno de ellos, mentoneano que perforaba el piso de la boca, y que pasó muy cerca de la tráquea. Esto excede toda lógica, todo razonamiento humano. Todo el personal del hospital se abocó a esta escena tan shockeante", dijo.

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