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Sábado 18 de Abril de 2009

El trabajo infantil en la mirada de los adolescentes

El Programa Diputados por un Día invita a los secundarios a debatir sobre la problemática. Se estima que en la Argentina 1.900.000 niños trabajan.

"Son muchos los chicos explotados, que trabajan en la ciudad o en el campo. No pueden estudiar, no pueden jugar. Nosotros tuvimos una buena infancia pero ellos no. Pienso que desde la escuela se pueden hacer muchas cosas para cambiar esta realidad". El que habla es Leandro Vanucci, de 16 años, y alumno de 4º año en la Técnica Nº 449 de Acebal. Junto a sus compañeros de curso y a otras escuelas se sumó a la propuesta de ser Diputados por un Día, una iniciativa abocada este año a indagar y a proponer ideas para erradicar el trabajo infantil. No es para menos, se estima que en la Argentina 1.900.000 niños trabajan.

Con Leandro están Bárbara Linares (15 años) y Lizio Domtatnuci (16 años) que aseguran que este tema es importante "porque preocupa la cantidad de chicos que trabajan y no se ven, sobre todo en el campo". Dicen que "hay que concientizar para que asistan a la escuela, porque es donde está el futuro".

Razones para sostener estos argumentos no faltan. La Comisión Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (Coaneti) indica que un chico que trabaja está privado de sus derechos a estudiar, a jugar y a descansar. Y en lo que respecta a la escuela, expuesto a las inasistencias reiteradas, a la repitencia, al bajo rendimiento y a la deserción. Una realidad que se agudiza en el ámbito rural.

Además de la Técnica de Acebal, del Programa Diputados por un Día participan las escuelas rosarinas Comunidad Educativa La Paz, Santa Isabel de Hungría y Santa Teresita del Niño Jesús. El proyecto, conocido también por "Pido la palabra", está pensado para que los adolescentes simulen la labor legislativa y es impulsado por el diputado (FPV) Marcelo Gastaldi.

Incluye un programa de seminarios y prevé concluir el 15 de mayo en Santa Fe, cuando los alumnos se sienten en la la legislatura para llevar sus propuestas. El diputado subraya que si bien faltan números de estadísticos sobre la provincia, "el trabajo infantil es uno de los más graves flagelos que azota a nuestras sociedades".

El lunes pasado, un equipo técnico de la Comisión Investigadora Para la Erradicación del Trabajo Infantil Rural (Cipetri), que depende de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), expuso sobre la problemática de los chicos que trabajan en el campo. Son los que aportan el dato de que 1.900.000 chicos trabajan en la Argentina.

La actualidad en el aula

"Yo sabía algo del trabajo infantil, pero no tanto", expresa Georgina Encina (17 años) sentada al lado de Matías Anchelone (16 años) para quienes es importante que "se trabaje en el aula con la actualidad". Estudian en la Escuela Santa Teresita del Niño Jesús. Del mismo colegio adhieren con esa opinión Gisel Flores, Luciana Barbes, Magalí Inseo y Matías Blanche.

Otras estudiantes del Colegio Santa Isabel de Hungría dicen: "Habíamos escuchado sobre el trabajo infantil pero no mucho, nos interesa hacer algo para cambiar esta situación". Son Romina Robles, Nadia Villán, Maribel Comizio y Melina Nuñez, que rescatan que sus clases de historia tengan vínculo con la realidad.

La desnaturalización del trabajo infantil y la necesidad de hacerlo visible son dos puntas clave en esta problemática. "Está bien que trabajen, antes que estén en la calle..." o "Si trabaja desde chico aprenderá mejor el oficio", son algunas de las frases más escuchadas que justifican el trabajo de los niños y niñas, casi siempre del mismo hogar. Según los especialistas de la Cipetri, Darío Lacuadra y Paola Pradé, "es fundamental trabajar con los padres y hacia el interior del hogar para hacerles ver que se trata de un círculo vicioso que hay que romper".

En esta iniciativa, los chicos sienten que tienen voz para decir qué piensan sobre cuestiones tan difíciles como los niños y niñas que trabajan. Brian Cinzano tiene 16 años y es alumno de la Comunidad Educativa la Paz, considera que lo valioso de la experiencia es "darle voz a los que no la tienen, como los chicos que tienen que trabajar".

Ramiro Garcilazo, Melisa Falabella y Mauro Hernando, de la misma escuela, hablan con entusiasmo del proyecto, porque les permite pensar "en una realidad no siempre conocida".

Desde la misma Convención de los Derechos del Niño hasta la reciente normativa sancionada (ley 26.390) que prohibe el trabajo infantil y protege el de los adolescentes elevando (con meta al 2010) la admisión al empleo la edad de 14 a 16 años, una buena cantidad de leyes miran a favor de los niños, aunque aún hace falta hacerlas valer.

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