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Domingo 24 de Julio de 2016

El tiroteo de Munich fue un acto de locura sin vínculos yihadistas

El agresor, un joven depresivo de 18 años, sentía fascinación por los asesinatos en masa. Se suicidó de un disparo frente a la policía

La policía alemana afirmó ayer que la matanza del viernes que dejó nueve muertos en Munich fue obra de un "desequilibrado" sin vínculos con el yihadismo, fascinado por los asesinos de masa como el noruego Anders Behring Breivik. "Partimos del principio de que se trata de un acto clásico de un desequilibrado" sin ningún tipo de motivación política ni religiosa, dijo a la prensa un representante de la fiscalía, al referirse al autor del ataque, un joven de 18 años de doble nacionalidad alemana e iraní, que se suicidó tras el tiroteo. "No hay otras razones" detrás de ese acto, que dejó nueve muertos y 16 heridos, agregó. "No hay absolutamente ningún vínculo con el Estado Islámico", declaró por su parte el jefe de la policía de Munich (sur), Hubertus Andra. La policía halló indicios de que el joven sentía fascinación por los asesinatos en masa y que recopilaba información sobre "cuestiones vinculadas con desequilibrados" autores de matanzas, agregó.

Ali David Sonboly, era un estudiante de 18 años nacido y criado en Alemania. Las nueve víctimas que dejó a su paso son en su mayoría menores de edad, según confirmó en rueda de prensa la policía de Munich: Murieron tres adolescentes de 14 años y dos de 15 años. Además, entre los asesinados se encuentran otras cuatro personas de 17, 19, 20 y 45 años.

Fascinado por Breivik. Según Andra, existe un vínculo "evidente" entre este tiroteo y el asesino supremacista blanco Anders Behring Breivik. El viernes se cumplieron cinco años de la masacre de 77 personas cometida por el ultraderechista noruego en la isla de Ut›ya, durante una concentración de jóvenes laboristas.

El autor de la matanza de Munich, inscrito en un colegio de la ciudad e hijo de un taxista, abrió fuego contra transeúntes el viernes por la tarde en las inmediaciones de un centro comercial, matando a nueve personas e hiriendo a otras 16. Se dio a la fuga tras ser herido y la policía informó más tarde que se había suicidado. "A eso de las 20:30 horas, una patrulla de la policía de Munich entró en contacto con el presunto autor al norte del centro comercial Olympia. Cuando los agentes le hablaron, sacó un arma, se la puso en la cabeza y disparó", indicó un comunicado. El asaltante padecía "una forma de depresión", señaló el fiscal de Munich, Thomas Steinkraus-Koch, al tiempo que pedía prudencia sobre las informaciones que indicaban que el joven habría estado sometido a un tratamiento psiquiátrico.

En toda Alemania, las banderas ondeaban a media asta en homenaje a las víctimas.

"Una noche de horror". En una declaración institucional tras la balacera, la canciller federal, Angela Merkel, aseguró ayer que "la gente de Munich pasó una noche de horror. Una noche como esta fue difícil de aguantar para todos", agregó. "A las familias, a los padres e hijos para quienes hoy todo parece no tener sentido y todo parece vacío, les digo personalmente y en nombre de muchísimas personas de Alemania que compartimos su dolor, que pensamos en ellos, sufrimos con ellos", aseguró la mandataria.

La dirigente germana no quiso terminar su intervención en la Cancillería de Berlín sin agradecer a las fuerzas de seguridad el trabajo desempeñado en las últimas horas, a quienes felicitó por su labor y profesionalidad. Además, la política agradeció las muestras de solidaridad internacional. En las últimas horas líderes de todo el mundo condenaron el tiroteo.

El autor del tiroteo actuó solo y no estaba fichado por la policía. El joven atrajo a la mayoría de sus víctimas al lugar del atentado, a la salida de un McDonalds, mediante el pirateo de una cuenta Facebook. En este sentido, los investigadores están comprobando si el atacante pudo haber utilizado un perfil falso en la red social para publicar un convite que animase a los jóvenes a ir al McDonalds en el que se iniciaron los disparos. "El iba a invitarles a algo, pero a algo que no fuese muy caro. Esa era seguramente la invitación", dijo el jefe de la Oficina Federal de Investigación Criminal de Baviera, Robert Heimberger, en referencia a un mensaje publicado en Facebook en nombre de una chica del que se han hecho eco los medios alemanes y que presuntamente habría escrito el agresor. "Vengan a las 16 horas al Meggi", rezaba el mensaje. Con la palabra "Meggi", el autor se habría referido al local de McDonalds en el que abrió fuego.

Según los investigadores, los disparos de Ali David Sonboly no eran indiscriminados: iban dirigidos a chicos y chicas que él creía turcos o árabes, como los compañeros de colegio de los que se quería vengar. Se sentía víctima de acoso escolar y en ocasiones anteriores les había amenazado en las redes sociales.

Una mochila con 300 balas. Para cometer el crimen, el atacante utilizó una pistola del calibre 9 adquirida ilegalmente. El jefe de la Oficina de Investigación Criminal de Baviera, Robert Heimberger, también desveló que en el interior de la mochila del joven los agentes encontraron 300 balas. Asimismo, durante el registro de su habitación se hallaron evidencias de su interés por anteriores matanzas. "El tema de los tiroteos lo mantenía intensamente ocupado", concluyó el jefe de policía. Una vecina de inmueble del joven lo definió como "una buena persona ..., que reía como cualquier persona normal". "Nunca lo vi enfadado ni oí (que tuviera) problemas con la policía o con los vecinos", dijo Delfye Dalbi, de 40 años.

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