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Sábado 31 de Mayo de 2014

El tiempo es sólo el de la conveniencia

No siempre es más conveniente apurar los tiempos. Tampoco tomarse todo el tiempo del mundo. River se fue al descenso y al otro día Passarella confirmaba que Almeyda tomaba las riendas.

No siempre es más conveniente apurar los tiempos. Tampoco tomarse todo el tiempo del mundo. River se fue al descenso y al otro día Passarella confirmaba que Almeyda tomaba las riendas. Y cumplió su meta. Pero hubo casos opuestos y sin ir a otro club. En los dos únicos interinatos con esta conducción, la dirigencia resolvió rapidísimo Y les fue mal. Luego de un partido de Johanssen (se había ido Sensini) llegó Torrente. Y luego de uno de Sergio Giovagnoli (se fue precisamente Torrente), arribó Cagna, con los resultados por todos conocidos.

Esto no le da plafón eterno a la dirigencia para definir lo que sería más conveniente para el club, que es sin dudas tener cuanto antes al DT, porque eso permitirá planificar con tiempo, ahora que hay de sobra, tareas y el plantel con el que se quiere contar. Pero siempre hay que analizar los contextos. Y así como en esas dos oportunidades no quedaba otra que la urgencia porque se estaba en medio de los torneos, ahora lo cierto es que falta mucho para que los jugadores vuelvan al trabajo y Newell's arrancará con el más alto promedio como para hacer locuras.

Conclusión: el tiempo debe ser sólo el de la conveniencia. Si el apuro pasaba por traer a un Cocca o a un Gallardo, se puede esperar tranquilamente. Si habría que esperar un sí del Tata Martino (o hasta de Gareca), no habría plazos. Si se va a decidir por uno de la casa sin mucho currículum (ya que otros candidatos del riñón con más rodaje, Franco o Berizzo, eligieron otros caminos), como Lunari, también habría tiempo. Pero si no se vislumbran mejores candidatos (por estar ocupados, no cuajan con la idea futbolística o no se los seduce lo suficiente), habría que jugársela ya por uno de ellos, para que no sientan que los toman por descarte. Absurdo apuntar a una presión mediática. La que puede haber es la propia por autoimponerse límites, la de factores de poder internos o la de los hinchas. Y en todo caso debieran apurarse en confluir para que la decisión salga con el mayor de los consensos posible.

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