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Domingo 14 de Junio de 2015

El tango en imágenes

El jueves inaugura una muestra de Sábat a modo de homenaje a Troilo y Piazzolla.

“A nadie le gusta admitir que el tango produce disgusto, pero no hay que
desesperar”, advierte Hermenegildo Sábat en un ensayo sobre el género musical. Quizás desde esa advertencia es que dibuja y pinta. Quizás es el territorio desde el cual convoca a Pichuco y el Gato, una muestra en homenaje a Aníbal Troilo y Astor Piazzolla que inaugura el jueves, a las 19.30, en el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa.
  Más de medio centenar de dibujos y caricaturas de Sábat brindarán su homenaje a Troilo y Piazzolla pero también a figuras del tango como Juan Carlos Cobián, Enrique Cadícamo, Tita Merello, Edmundo Rivero y Rubén Juárez, entre otros.
  Premiado y distinguido, además de reconocido por sus colegas como un maestro, Sábat es un admirador del tango tanto como del jazz, expresiones populares a las que ha dedicado parte importante de su obra gráfica.
  Hermenegildo Sábat —Menchi, como lo llaman sus amigos y colegas— nació en Montevideo en el seno de una familia donde la impronta artística ya estaba presente en su padre Juan Carlos, dibujante, escritor y periodista, y en su abuelo español Hermenegildo Sábat Lleo, radicado desde niño en Uruguay y conocido como pintor y gran caricaturista, cuyos trabajos se publicaron en la legendaria Caras y Caretas, en los primeros años del siglo pasado.
  También temprana fue la incorporación de Sábat a la prensa escrita, ya que publicó sus primeros dibujos a los 15 años en el montevideano diario Acción. Ejerció tareas vinculadas al periodismo: fotógrafo, impresor, redactor y periodista hasta ser designado en 1965 jefe de redacción de El País, el importante diario uruguayo, cargo al que renunció. “Cuando alcancé esa supuesta meta decidí patear el tablero, quemar las naves y venirme para la Argentina. para seguir mi vocación de artista plástico”, aseguró en un reportaje de Luis Gruss, publicado en el portal educ.ar.
  Radicado en Buenos Aires en 1966, inició una extensa y reconocida trayectoria como dibujante y caricaturista en el diario La Opinión y más tarde en revistas como Atlántida y Primera Plana, para comenzar su vinculación con el diario Clarín en 1973. Sus ilustraciones que se publican en la sección política constituyen un claro manejo del periodismo a través de la imagen.
  Sus dibujos periodísticos, justamente, destacan por el poder de la imagen. No hay palabras. “Aquí la gente se pelea por las palabras y no por las ideas. Además me parece que de ese modo yo puedo decir un montón de cosas que si estuvieran por escrito me impedirían seguir trabajando. No siempre el que calla está otorgando”, dijo Sábat al referirse a su estilo en las caricaturas.
  Su afinidad con el jazz (es un clarinetista aficionado) y con el tango es conocida. Su mirada irónica se extiende también en sus escritos, como por ejemplo en el ensayo  Tango sin palabras: “Los excesos, abusos, perjuicios y hasta persecuciones al idioma que se han enquistado en el género no impiden aplaudir a los poetas genuinos del tango, oasis al que se arriba luego de precipicios y lagos repletos de tiburones hambrientos. Los ámbitos donde nació el tango ya no existen y los decorados que se repiten para recobrarlos —el farolito, el empedrado, las medias luces—, son escenografías falsas, reaccionarias, poco creíbles”.
  Por eso sus obras que retratan a Troilo, Piazzolla, Discépolo o Cadícamo buscan alejarse de los lugares comunes, buscan a los artistas, a los poetas, a los músicos.
  Pichuco y el Gato inaugura el jueves, a las 19.30, en la planta baja del Centro Cultural Roberto Fontanarrosa (San Martín 1080), con la presencia de Sábat. Y habrá tango interpretado por el Cholo Montironi Trío. La entrada es libre y gratuita.

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