El Mundo
Martes 09 de Agosto de 2016

El Talibán vuelve a asesinar en masa en Pakistán: al menos 70 muertos

Un kamikaze de una rama local del grupo se voló en la puerta de un hospital. El Estado Islámico también se atribuyó el ataque.

Al menos 67 personas murieron en un atentado terrorista contra un hospital en la ciudad de Quetta en Pakistán. La mayoría de los muertos eran abogados que se habían reunido para despedir a un letrado asesinado a tiros horas antes. Una rama local del Talibán afgano se atribuyó el terrible atentado, que también se asignó el Estado Islámico. Empero, es casi seguro que el ataque sea obra del Talibán, dominante en la región, la provincia de Baluchistán.

Además de las víctimas mortales hay unos 200 heridos. Solamente en el hospital militar había 120 heridos ingresados y la mitad estaban graves. Se esperaba que durante la noche se incremente la cifra de muertos por el ataque. Fuentes de la milicia terrorista Estado Islámico (EI o Isis) aseguraron a la agencia alemana de noticias DPA que un comandante de esa formación llamó a los medios y se responsabilizó por el atentado, el primero realizado en la provincia de Baluchistán, la más grande de Pakistán. Pero no existen indicios de actividad previa de importancia del Isis en esta región. Y otra formación terrorista islámica, la rama local del Talibán, también se atribuyó el ataque. El grupo Jamaat-ul Ahrar ("Asamblea de los Libres"), que forma parte del Talibán paquistaní (ver aparte), se asignó el atentado. Envió un e-mail a medios paquistaníes advirtiendo de que habrá más atentados hasta que Pakistán se convierta en un Estado bajo el imperio de la ley medieval islámica, la Sharía. Este grupo ya provocó un terrible atentado en marzo pasado, cuando atacó un parque de diversiones durante la Pascua cristiana.

El enorme impacto de la bomba de ayer en Quetta quedó reflejado en las imágenes de la televisión paquistaní, en las que se ven médicos y pacientes huyendo por los pasillos repletos de humo. El atentado lo cometió un suicida que llevaba unos ochos kilos de explosivos. Su cabeza y sus pies se encontraron en el tejado de una casa vecina.

Los abogados y periodistas se habían reunido de manera espontánea frente al hospital por la muerte del presidente de la asociación de letrados local, Bilal Anwar Kasi, que había sido asesinado a primera hora de la mañana. El presidente de Pakistán, Mamnoon Hussain condenó en duros términos el atentado. El gobierno provincial decretó tres días de duelo.

Baluchistán. El Baluchistán es una de las provincias más inseguras y violentas de Pakistán. Pese a las fuertes ofensivas del ejército son muy activos varios grupos insurgentes. Casi todos ellos son extremistas sunitas, como el Talibán. Atacan de forma regular a los shiítas y cristianos. A su vez, los grupos separatistas del Baluchistán quieren una escisión de esta provincia, o al menos más autonomía financiera y política.

Tras el atentado talibán contra una escuela del ejército en diciembre de 2014, que causó la muerte de 132 escolares, el número de agresiones ha ido disminuyendo desde principios de 2015 por la fuerte actuación de las fuerzas armadas contra estos grupos, pero otros no se han visto afectados.

El Isis. Según el gobierno paquistaní, el Estado Islámico o Isis no tiene presencia organizada en el país. Los medios reportan sin embargo detenciones de sus milicianos o de células dormidas. Pero lo cierto es que el grupo terrorista no es tan fuerte ni popular como en Irak y Siria. El Estado Islámico asegura que quiere establecer una nueva "provincia" propia en Khorasan.

El Isis se atribuyó dos grandes atentados en 2015 en Pakistán: el 13 de mayo atacó un ómnibus con miembros de la minoría ismaelita, matando al menos a 45 civiles. El 16 de agosto de ese mismo año un atacante suicida mató a 14 personas cerca de la capital Islamabad, entre ellos el ministro del Interior de la provincia de Punjab, Shuja Khanzada. Estas atribuciones no han sido confirmadas.

Siria: bombardean hospital pediátrico

Un hospital de pediatría apoyado por el grupo Médicos Sin Fronteras en el norte de Siria, en una zona en poder de rebeldes, fue destruido por bombardeos, al parecer del gobierno sirio. Al menos 13 personas murieron, incluidos cinco niños, dijo la organización médica. MSF señaló que dos de cuatro bombardeos dieron directamente en el hospital de Millis, provincia de Idlib, sacándolo de servicio. Daba atención a 70.000 residentes y 250 pacientes.

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