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Sábado 07 de Septiembre de 2013

El sueño de Gladys, más cerca de cumplirse

Un encuentro que se volvió una clase de solidaridad. Con la actividad se logró recaudar 6.427 pesos. Ayudará a concretar el viaje de los chicos.

“¿Dónde puedo comprar el bono?”. La pregunta llegó de Cristina, una mujer mayor que se acercó “sólo a colaborar”. Fue una de las primeras en llegar el jueves pasado al Centro Cultural Roberto  Fontanarrosa, donde se había invitado a docentes y estudiantes a participar de la charla “¿Qué se necesita para ser un buen docente?”. Los disertantes invitados: Ovide Menin y Liliana Sanjurjo.

La  colaboración a la que aludió Cristina era un bono contribución de 20 pesos que se ofrecía al ingreso de la actividad. El motivo: contribuir a cumplir el sueño de Gladys, una de las maestras que perdió su  vida en la tragedia de Tostado, y que por ese entonces planeaba llevar a sus alumnos de viaje de fin de curso. Sus alumnos pertenecen a la Escuela Nº 603 de San Bernardo, un pequeño poblado ubicado  sobre la Ruta 95, entre Tostado y Villa Minetti.

Algo parecido hicieron Susana, Luci, Nina y varias maestras que se llevaban un bono y dejaban su vuelto. También llegó Juan, que preguntó por Amanda Paccotti, una de las docentes (junto a Dora Ciappini)  que está al frente de la Red Cossettini.

Le contó que venía de desgracia en desgracia, perdió un familiar en la explosión de Salta y Oroño, y un amigo en otro accidente. Apenas podía hablar. Amanda lo  miraba y lloraba. Se fue dejando una suma de dinero más que importante con la fe que de alguna manera así podía contribuir a cumplir un sueño, a sostener la vida.

Al final, una estudiante del profesorado de matemática del Olga Cossettini, que se presentó como Romina y en nombre de un grupo de compañeras, preguntó en qué podían ayudar. Se fue con bonos  contribución para ofrecer entre los estudiantes.

Presencias. Comenzó la charla donde primero hubo un sentido aplauso para Ovide Menin que ese mismo día había sido reconocido por el Concejo como “Ciudadano distinguido”. Junto a Liliana Sanjurjo se  edicaron a desentrañar esas condiciones que definen a un “buen docente”. Hablaron de ética, estética, presencia, afecto y sabiduría.

Sanjurjo compartió cómo definen sus alumnos del profesorado a “un buen profesor” con la palabra propia de los estudiantes. “Es el que exige pero enseña bien”, “Quien sabe explicar”, “El que llega a  horario”, algunas de las cualidades señaladas. También aludió a la obra del francés Daniel Pennac y su historia de “zoquete” (como se llama a los malos alumnos en Francia) narrada en “Mal de escuela” (Editorial Mondadori) para rescatar a los que se animaron a sostenerlo “habitando el aula”.

Ovide Menin habló de sus primeras docentes, también de aquellas “maestras culonas” formadas en el normalismo. Lo hizo para pensar en la necesidad de “que quizás sea necesario dar dos pasos atrás”  para recuperar lo bueno de ese magisterio que dejó huellas en la educación pública. Lo dijo también en la convicción de “no temerle a recuperar la autoridad” en las clases.

Llegaron las preguntas del público sobre la violencia y el papel de las familias, también los comentarios del público. Sobresalió el de un joven policía, que se mantuvo sentado en la primera fila muy atento  todo el tiempo. Pidió que “se piense a cada niño como un ser especial, único” y agradeció —pensando en Gladys— a “los maestros por todo lo que hacen” y que no siempre son hechos conocidos.

Al principio se hicieron los necesarios agradecimientos al director del centro cultural, Rafael Ielpi, a Homo Sapiens (donó libros para su venta), a Amsafé provincial, al Sadop Rosario y al auspicio de La  Capital. Y desde ya a todos los que hicieron su contribución que al final de la actividad sumó 6.427 pesos. Lo recaudado permite estar más cerca del sueño de Gladys.

Poesía. Los chicos de la Escuela Nº 1388 Antonio Berni de Funes, Manuel Ponzio, Brisa Baidal,Candelaria Mieres, Mauro Mazocatto y Gastón Quiroga recibieron al público con una divertida obra de teatro  inspirada en personajes de Fontanarrosa como Inodoro, Mendieta, la Eulogia. Al final dos pequeñas de 5º grado, Lihué Padilla y Alma Yunis, acompañadas por su profesor de música y bandoneonista  Germán Juster, regalaron una bella canción.

Teatro, música y también la poesía de Silvio Rodríguez para el cierre: “...Siempre, llega el enanito/ con sus herramientas!/ de aflojar los odios y apretar amores.” (Del Reparador de sueños).

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