Política
Domingo 16 de Octubre de 2016

"El socialismo tiene 120 años de uñas cortas y manos limpias"

El exgobernador, actual presidente de la Cámara de Diputados de la provincia, aseguró que las acusaciones de la legisladora Elisa Carrió forman parte de una ofensiva política.

Antonio Bonfatti habla de todo y de todos. El ex gobernador reivindica la creación durante su gestión como gobernador de la Secretaría de Prevención e Investigación de Delitos Complejos, en octubre de 2012 y refiere a la situación de Héctor Superti, quien renunció a la asesoría legal de la Cámara de Diputados de la provincia por ser abogado defensor de una persona acusada en la megacausa por lavado, que se instruye en Rosario.

Luce convencido de que las denuncias contra su persona que se formularon en un programa televisivo de alcance nacional y las graves acusaciones de la diputada nacional de Cambiemos Elisa Carrió, por presuntos vínculos con el narcotráfico, forman parte de una ofensiva política destinada a mellar su figura y la del socialismo santafesino.

De regreso de una visita a Inglaterra, invitado por el Partido Laborista, el ex gobernador sostiene: "Carrió ya nos tiene acostumbrados a estas cosas. Yo era hasta hace poco, según ella, el mejor gobernador y el más valiente. Macri era un chorro y un delincuente, así lo dijo". En una entrevista con La Capital, el presidente de la Cámara de Diputados santafesina advierte que detrás de las denuncias están los intereses por limar una posible candidatura suya a diputado nacional.

Bonfatti, además, traza un crítico mapa descriptivo de la marcha del gobierno nacional y, en ese contexto, asegura que la actual administración "ha profundizado los índices de pobreza".

—¿Cuál es su posición respecto de toda esta saga judicial, que incluyó la presencia de ex funcionarios actuando como abogados defensores de personas denunciadas por delitos complejos?

—Primero quiero decirle el orgullo que sentía desde el miércoles de haber creado la Secretaria de Delitos Económicos, porque siempre fui un convencido de que al delito se lo ataca desde varios flancos, y que la delincuencia de guantes blancos en este país siempre fue impune. Sigo sosteniendo la alegría de esta decisión tomada por este accionar conjunto del Estado provincial, con sus reparticiones, de los fiscales, de la API, Afip, Registro de la Propiedad. En definitiva, de todos los que deben actuar en forma coordinada e inteligente para abordar este tema complejo. Me anoticié el viernes de que (Héctor) Superti, quien era asesor en asuntos penales, había tomado la defensa de una persona imputada. Según su referencia, desde hace 4 meses por una cuestión vinculada al derecho de propiedad. Frente a esto, y por la exposición del caso le acepté la renuncia y que la Justicia decida el proceder de las investigaciones.

—¿Cómo tomó las acusaciones de Carrió, quien lo vinculó con el narcotráfico?

—Hay estilos que son de destrucción, Carrió ya nos tiene acostumbrados. Yo era hasta hace poco, según ella, el mejor gobernador y el más valiente. Macri era un chorro y un delincuente, así lo dijo. Y tengo un diario en el que decía que en el 2003 no había ganado las elecciones porque no quería que sus hijos vivieran bajo un gobierno como el de Macri, y lo critica al Papa. Y ahora yo soy el peor del mundo. La verdad es que me tiene sin cuidado lo que dijo.

—¿Pero cómo tomó desde lo personal que la diputada nacional haya dicho que usted recibió dinero del narcotráfico?

—Desde lo personal, en Santa Fe no me molesta. La gente me conoce, tengo una trayectoria de 45 años de vida política. Obviamente que en el resto del país salen esas cosas y hay que explicarlas, pero saben quién es Carrió. En lo personal estas cosas duelen, pero ya tengo el cuero curtido después de tantos años. Esta señora nunca pudo construir nada.

—Deben doler más porque Carrió formó parte del espacio progresista, la Coalición Cívica, incluso, participa del gobierno...

—Me vino a visitar cuando sufrí el atentado, me dijo que yo era el más valiente. Está publicado en La Capital.

—¿Ve detrás de esto un intento de usufructo político?

—No tengo la menor duda. Apuntar a alguien que ya no es gobernador conlleva un trasfondo. Nadie es tonto en política como para no entender cómo se mueve esta mujer.

—¿Cree que lo atacan porque va a ser candidato a diputado nacional?

—No tengo decidida ninguna candidatura. Pero hay suposiciones, es política. Algunos consideran que puedo ser candidato, por eso no es difícil imaginar que me hayan elegido como blanco.

—¿Y está cerca acceder a esa candidatura?

—Nunca me propongo de antemano ser candidato. Estoy en un proyecto, y se debe discutir qué país queremos. En ningún lado escucho que se discuta eso. Todo el mundo habla de personas, pero a nadie debatir cómo seguimos con la educación y qué sistema de salud queremos. Soy muy crítico con la cobertura universal de salud que plantea el gobierno. Es la antítesis de lo que se hace en Santa Fe y Rosario. Subsidian la demanda en vez de subsidiar la oferta. Es seguir haciendo negocios con la medicina y la salud, en vez de tener un Estado presente que oferte lo mejor para sus ciudadanos.

—¿Avala la presentación que hizo o hará, aún no se sabe, el gobernador Lifschitz ante la Justicia Federal para que se investiguen las denuncias del programa de Jorge Lanata?

—Me tiene sin cuidado lo que haya dicho Lanata, más allá de la repercusión. Todas las denuncias son infundadas y ya han ido a la Justicia. Lo de la famosa computadora ya tiene el fallo, fue el 11 de diciembre de 2015. Se abrió la computadora por orden de un secretario del juzgado, y pasaron por el proceso tres jueces, dos fiscales, un fiscal regional y el procurador de la Corte. Todo lo que se dijo es algo prefabricado. Se habla del hecho de que yo no haya acusado, cuando sigo siendo querellante en la causa.

—Sí, eso llama la atención...

—No acuso porque si me preguntan a quién vi, yo no vi a nadie. No voy a acusar a alguien porque se me ocurra decir que fue tal persona, para eso que investigue la Justicia. Pero sigo siendo querellante en la causa.

—¿Y no tuvo ganas de querellar a Carrió?

—Es que el nuevo Código ya no contempla calumnia e injurias. Sigo con la frente alta, con lo que me enseñaron mis padres. El socialismo tiene 120 años de historia, con uñas cortas y manos limpias. En 27 años de gobierno en Rosario y 9 en la provincia nadie pudo decir que cometimos un hecho de corrupción.

—¿Transcurridos 10 meses desde la asunción de Macri al frente del gobierno nacional, cuál es su mirada sobre la marcha de la administración?

—Hace honor a sus principios el gobierno. El propio Indec sinceró los índices de pobreza, el 32,2%, más 6% de indigencia. Estamos casi en el 40% y, aunque no todo es atribuible a este gobierno, lo ha profundizado. La industria tiene una caída preocupante, se abrieron las importaciones y, en paralelo, no resolvieron el impuesto a las Ganancias para los trabajadores. La balanza se inclina para el lado de la concentración económica. Estas cosas que se hacen en estos tiempos, a mí me preocupan.

—¿Lo hacen porque no pueden hacer otra cosa, porque no quieren o porque éste es su plan de gobierno, aunque traiga traumas para algunos sectores?

—Porque es su ideología, y en función de esa forma de pensar es el abordaje que se hace a la realidad del país.

—¿Está de acuerdo con la manera en que Lifschitz lleva adelante la relación con la Nación?

—Un gobernador tiene que intentar siempre acordar con el gobierno nacional. Yo lo intenté con el gobierno kirchnerista y no lo pude lograr, salvo con un par de ministros. En este país lo natural se piensa como algo extraordinario. Lo natural es que se actúe de acuerdo a los intereses de los ciudadanos, de los habitantes, no importa el color político de la provincia. Pareciera que eso es antinatural, extraordinario.

—En el gobierno se preguntan por qué hay tantas críticas desde el socialismo, cuando la ex presidenta Cristina Kirchner ni siquiera lo recibió a usted una sola vez...

—Al kirchnerismo lo criticamos en todo lo que hizo mal, y cuando hizo cosas bien lo apoyamos. Y cuando Macri haga cosas buenas, lo vamos a apoyar. Que el presidente haya abordado el tema de narcotráfico como una cuestión de Estado nos parece plausible y lo vamos a apoyar. La ministra Bullrich dijo que el 50 por ciento de la droga penetra por el río Paraná, ¿y cuántas veces hemos clamado por el abordaje de los puertos de parte de Aduana y Prefectura? ¿Cuántas veces hemos dicho que se debían controlar las fronteras? Nos cansamos de decir estas cosas, y siempre en soledad. ¿Cuántas veces hicimos las denuncias para que se ocupe la Justicia Federal? Las respuestas eran: "Filmen para ver hacia dónde van las cadenas de distribución". Ahora se quitó el velo de la inseguridad, los episodios son en todos lados y es el país el que está en problemas. Mal de muchos no es consuelo de tontos, pero escondieron una realidad que tarde o temprano les iba a estallar en la cara, y eso es lo que está sucediendo.

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"El país necesita un gobierno de centroizquierda", dijo Bonfatti.
"El país necesita un gobierno de centroizquierda", dijo Bonfatti.

—En Rosario casi no se ve un gendarme y a la provincia de Buenos Aires el gobierno nacional destinó 6.200 efectivos más. ¿Cómo se explica?

—Y van sin convenio, sin esa parafernalia de los convenios que quisieron hacer con Santa Fe. Por eso es que digo que se requiere un trato igual. Las fuerzas federales deben abordar los delitos federales. El país es uno solo, sea cual fuere el signo político del gobierno. Hay que hacer mucha inteligencia y es fundamental el abordaje de la Justicia.

—Existe la sensación de que la ya mítica "grieta" es muy funcional al gobierno que se fue y al que está. ¿Puede haber una tercera opción?

—La tercera opción existe, porque el kirchnerismo fracasó, el populismo fracasó una vez más, la redistribución del excedente entró a chorros cuando los commodities estaban altos. Pero ahora los resultados están a la vista con la falta de cambios en la matriz productiva, la distribución de la renta, ley de entidades financieras. La sociedad necesita y precisa de un gobierno de centroizquierda, que piense en las pymes y no en las grandes corporaciones. Esto se logra integrando el país, convocando y dialogando con todos los sectores, teniendo un consejo económico y social que implique fortaleza para tener políticas de Estado. Hay que pensar en la educación y en la salud como grandes proyectos. No hay que ir a los barquinazos, como el péndulo, de un lado para el otro.

—¿Sorprende que Stolbizer esté tan cerca de Massa?

—He tenido reuniones con Margarita y seguiremos teniéndolas esta semana. En el socialismo vamos a seguir sosteniendo el espacio progresista, con la dinámica que tiene la política. Esto no es estático, y seguiremos convocando por proyectos y no por personas. Las personas, a la corta o a la larga, fallan y quedamos todos colgados del techo con el pincel.

—¿Massa forma parte de ese proyecto?

—No. No lo conozco al proyecto de Massa. ¿Se da cuenta? Hablamos de Macri, de Cristina, de Massa, de Stolbizer, ¿pero cuál es el proyecto? Nadie lo discute. Desde el socialismo queremos poner el proyecto arriba de la mesa. Hemos tenido diálogo con todos los sectores y seguiremos caminando en este sentido. Hablamos con sectores sociales, con las iglesias. Y seguiremos haciéndolo a la hora de recorrer el país.

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