Selección argentina
Jueves 17 de Noviembre de 2016

El silencio no sirve

Comunicadores de la UNR analizan para Ovación la medida adoptada por el plantel albiceleste con la prensa

"Estamos acá para comunicarles que hemos tomado la decisión de no hablar más con la prensa". Las palabras, bien se sabe a esta altura, pertenecen al capitán de la selección argentina Lionel Messi, quien sorprendió a propios y extraños por su locuacidad y firmeza, antenoche, tras el partido que la selección argentina le ganó a la de Colombia en San Juan.

La acción no es nueva y tal vez no sea la última por parte de equipos y futbolistas contra el periodismo.

La pregunta es si la medida podrá servir, si podrá acallar lo que no gusta, lo que incomoda, lo que hiere el narcisismo, o lo que se considera extrafutbolístico o malintencionado.

No fueron pocos los que sentaron posición sobre la silente estrategia. Es más, varios medios electrónicos hicieron encuestas con sus lectores sobre si estaba de acuerdo o no con la medida. Y Ovación, con intenciones de ampliar el debate, consultó a dos autodenonimados "futboleros" y comunicadores de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

El doctor en comunicación e investigador especializado en redes digitales Sebastián Castro Rojas y el docente de epistemología de la comunicación y estudioso de la cultura popular y la cultura de masas Sebastián Stra coinciden en algún punto: el silencio, este silencio, no sirve. Y lo argumentan y se explayan.

Para Castro Rojas silenciarse, con la existencia de las redes, "no cambiará la circulación de la información y además es una medida extrema que demuestra cuánto se desconoce a los medios: se pone a todos en la misma bolsa, se generaliza. Y la labor periodística va más allá de lo que un profesional ejerza de manera individual".

El equipo decidió callar supuestamente porque explotó en las redes por parte de un periodista la acusación al delantero Ezequiel Lavezzi de haber sido encontrado "fumado un porro". De todos modos, el equipo venía callado desde la derrota sufrida ante Brasil el jueves pasado: los jugadores no habían hecho declaraciones y se mostraron distantes con el público que lo esperó en San Juan.

La duda es: ¿enojó que alguien metiera las narices en la intimidad de un jugador o las duras críticas al rendimiento deportivo? ¿Molestó la intromisión sobre lo privado o sobre lo público?

Para Castro Rojas, "hoy por hoy el periodismo tiene los campos mezclados: la vida privada del político o deportista muy visibilizado juega más y las redes empujan a publicar todo, pero es el periodista quien tiene que decidir si publica o no, luego de chequear y poder validar lo que dice. Las redes no ayudan, la información allí es evanescente y la ética debe estar por sobre todo. También es cierto que los jugadores pasan de ser mimados a odiados, pero no pueden enojarse por las críticas futbolísticas, porque eso es intolerancia: es no aceptar la mirada del otro".

Hace 18 años, el papel de Messi lo había protagonizado Diego Simeone, capitán de la selección dirigida por Daniel Pasarella, que jugó el Mundial de 1998. Y en la mira no estaba el Pocho sino Sebastián Verón, acusado por otro periodista de haberle dado resultado positivo un control antidóping interno realizado en la concentración argentina antes de viajar a Francia.

Para Stra, en esa oportunidad el silencio fue distinto. "El sistema de medios era diferente, recién se estaba accediendo a internet. Ahí no hablar, no brindar contenido de primera mano era otra cosa. Estaba el cable pero las audiencias históricas eran menos y suprimir el contacto de jugadores con sus seguidores era más cercano y fácil de realizar. Hoy el futbolista no habla con el periodista pero habla por las redes, publica la foto de su hijo, habla con hinchas que ni siquiera son argentinos: globalizados por todo el mundo. Lavezzi tiene más de 4 millones de seguidores por Twitter, Higuaín más de 6, Mascherano más de 7 y Messi en Instagram tiene más de 59 millones. O sea, el impacto de este silencio es menor y va a ser muy corto, porque estos jugadores ya vuelven a sus clubes y el flujo informativo no sólo está dado por lo que se publica en los medios sino en las redes", dijo el docente de la UNR.

Puesta en escena

Y algo aún más interesante para Stra sobre este episodio mediático es la construcción de la puesta en escena de la decisión, lo que el denomina una especie de performance.

"Messi, siempre cuestionado, fiel a su apellido, ahora se muestra como un mesías, el que emerge del pasado perdido para alumbrar el presente. Se muestra como el gran capitán adelante de su grupo, con los brazos cruzados, casi como prestando batalla con todo el resto del equipo a su lado y con un discurso solvente. Fue en ese momento el líder que le reclamaban ser. Y esto es fuerte, porque cada vez se escucha menos lo que los futbolistas tiene para decir y se pone más el foco en sus gestos", aseguró Stra.

Y en esa valoración se refirió especialmente al hincha. "Cada vez se apega más a la pasión por su club que a la de la selección, le importa más que el equipo gane que lo que tenga por decir. Distinto a un funcionario público, a quien sí se le exige que rinda cuentas".

Por último, Stra apuntó a otro detalle que según él fue muy elocuente en esa escena. "El fútbol es un negocio, ya lo sabemos, y ese momento tan moral, tan de no se habla más porque no se actuó bien, se impregna el momento de algo típico de la cultura de masas: la publicidad. Frente a los jugadores se anteponen botellitas con las marcas de gaseosas y agua mineral bien a la vista. Eso tampoco se puede callar".

Pedidos y algunas críticas a la medida

El Foro de Periodismo Argentino (Fopea) a través de Twitter hizo un llamado a los futbolistas de la selección para que atiendan a “la prensa independientemente de las diferencias con periodistas”. Y criticó a los colegas para que hagan “su trabajo de forma profesional aportando información de calidad".

Por su parte, el entrenador de Estudiantes de La Plata, Nelson Vivas, integrante del plantel que jugó en el Mundial de Francia 1998, dijo que la medida “de ninguna manera va a construir”. Para él, hay coincidencia con el 98. "El límite es la burla. Los resultados no han sido los mejores, es lógico que el público reclame por perder tres finales, el jugador tolera la critica pero no la burla

ni la invasión personal".

Pérez: "Con el tiempo, pasará"

El presidente de la Comisión Normalizadora de AFA, Armando Pérez, señaló: “Los jugadores se sintieron muy atacados por

la prensa, pero la postura con el tiempo pasará. No me consultaron sobre la medida, ya lo tenían decidido. La crítica sobre el juego

la aceptan, no cuando se meten en situaciones personales.

Es lo que sintieron y manifestaron de esa forma”, expresó.

"Lo que molesta son las críticas"

Roberto Sensini salió a opinar sobre la actualidad de la selección y de la ruptura de la relación con el periodismo tras la victoria contra Colombia. Boquita apuntó a las críticas futbolísticas y no tanto a la versión que trascendió sobre que Ezequiel Lavezzi habría fumado marihuana en la concentración. "A los jugadores les molesta que los traten de perdedores y fracasados", aseguró el ex mánager de Newell's.

Más allá de que a los jugadores les molesten las críticas de la prensa, Sensini contó que el grupo aceptó su mal momento: "Ellos son conscientes y reconocieron que venían jugando mal. Algunos son criticados porque están y no deberían estar o porque tiran mal los centros, pero eso pasó siempre". Y comparándolo con la ruptura que hubo en el 98, plantel en el que formó parte, dijo: "Nosotros dejamos de dar notas por varias cosas, entre ellas las críticas. También hubo un medio al que le dábamos notas exclusivas, pero en ese momento se rompió el contrato y no les dimos más. A nosotros nos sirvió no hablar más con la prensa".

Ante Chile, en la Bombonera

En otro orden, es un hecho que la selección argentina jugará contra Chile n la Bombonera el 23 de marzo por la 13ª fecha de las eliminatorias Rusia 2018, un partido clave para las aspiraciones de ir al Mundial: "Contra Chile es casi seguro que vamos a jugar en la cancha de Boca", afirmó Armando Pérez, el presidente de la Comisión Normalizadora.

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