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Viernes 21 de Agosto de 2015

El show continuará sin fisuras

Cadenas nacionales son las de ahora. Diez, doce señales televisivas emitiendo a la vez. Unas cinco radios AM repitiendo como loros. Todas las páginas web de deportes y de las otras con el tema del día. Una centena de aprendices de periodistas tan condescendientes como patéticos.

Cadenas nacionales son las de ahora. Diez, doce señales televisivas emitiendo a la vez. Unas cinco radios AM repitiendo como loros. Todas las páginas web de deportes y de las otras con el tema del día. Una centena de aprendices de periodistas tan condescendientes como patéticos. Peor los mayores que los más jóvenes, al menos estos últimos todavía tienen tiempo de cambiar. Marcelo Tinelli de aquel lado del mostrador y la prensa canalla (no de Central), enfrente. Sólo unos pocos se salvaron de la vergüenza de la obsecuencia y la conveniencia. No hacía falta mucho. Sólo bastaba con hacer una pregunta fuera de catálogo. Un poco de periodismo, bah... Pero el operativo clamor que depositará al dueño del show en el sillón de don Julio se lanzó brutalmente ayer con un ensayo de conferencia de prensa en la que al conductor sólo le faltó presentarse como presidente de la AFA. Ni el legendario Ramón César Bóveda tiraba mejores centros. El Negro Sergio Almirón hoy sería un principiante. Pedro Alexis González, Guillermo Barros Schelotto o el Negro Oscar Ortiz hubieran fracasado en el intento. Nadie tira mejores centros que un periodista, o algo así, dispuesto a ensalzar y promocionar. Después de la desmesurada y grosera muestra de poder que ofreció ayer Tinelli, crecido entre los tornillos y los clavos de la ferretería de los Grondona, alguien podría atreverse a imaginar un cambio rotundo en la AFA. No hay ningún motivo para que así sea, aunque hace falta poca cosa para cambiarla. Todos están de acuerdo, perdón, la gran mayoría. Después de las obscenidades del martes no hacía falta semejante puesta en escena.
El pacto está en marcha.

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