Educación
Sábado 14 de Septiembre de 2013

El semillero que sonríe al futuro

Unos 28 mil adolescentes santafesinos de entre 16 y 18 años estuvieron habilitados en las primarias de agosto a participar de esta experiencia electoral. Formados en la década del 2000, para muchos de ellos fue el primer contacto con el mundo de la política.

Pero para otros, los que participan en centros de estudiantes, agrupaciones estudiantiles o grupos que desarrollan tareas sociales, el voto es tal vez una nueva instancia en su desarrollo y formación ciudadana. Son los que pueden verse en las escuelas proyectando actividades, generando iniciativas y organizándose para llevar ante las autoridades reclamos que consideran justos para el estudiantado. Muchos de ellos dirán presente el lunes en la marcha por la Noche de los Lápices.

También están en cada movilización por el 24 de Marzo. La cantidad de rostros alegres de chicos y adolescentes en las actividades por la memoria es conmovedora. Ana Oberlin, abogada y militante de los derechos humanos en Rosario, contaba por las redes sociales la dualidad de sentir en esa fecha "la tristeza de ver a las Madres y a las Abuelas un poco más viejitas, de saber que pasó un año más y nos quedan muchos nietos por encontrar, a contrarreloj para que ellas puedan verlos al menos una vez". Pero por el otro lado, la esperanza que genera "ver la abrumadora cantidad de jovenzuelos y jovenzuelas tan comprometidos con otro país, tan enamorados de la pelea que queda por dar".

Es allí donde aparece esa foto infinita de la última marcha por el Día de la Memoria. La de los nenes delante de la bandera de la agrupación Hijos. Son los hijos de los Hijos. Entre ellos, los de Eduardo, Santiago y Juane.

"Ultimamente decimos que las reuniones de Hijos son de nietos por la cantidad de pibitos que van", cuenta uno los jóvenes de esta organización. Se refiere a la nueva generación que emerge. Aprendiendo —porque la militancia enseña y mucho— con sus padres y abuelos. Y junto a las señoras de pañuelo blanco. Posando contentos y llenos de vida. El semillero que sonríe desde una foto cargada de vida y de futuro.

Comentarios