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Sábado 19 de Julio de 2008

El rocío cae seguido en Rosario

Nicolás Paladini es un tiburón insaciable. Después de calmar su apetito de belleza, tiempo atrás, con la imponente Jesica Cirio, el joven referente de la poderosa familia local cambió de amor pero no perdió en el enroque.

Nicolás Paladini es un tiburón insaciable. Después de calmar su apetito de belleza, tiempo atrás, con la imponente Jesica Cirio, el joven referente de la poderosa familia local cambió de amor pero no perdió en el enroque. Claro, la modelo Rocío Guirao Díaz tienta a cualquier varón que tenga los pies sobre la tierra. La pareja está a full y la rubia viene todos los fines de semana a la Chicago argentina a ver a su amado. Qué envidia.

 

La belleza cambió de horario

Es una de las voces femeninas más destacadas de la radiofonía local y supo ser una de las reinas de la noche underground rosarina en la década del ochenta. Pero el tiempo pasó y los escenarios donde habitualmente lucía su inquietante figura se tornaron otros. Ya es madre y ahora pasea por los parques rosarinos en compañía de amigas. Pero inevitablemente Patricia Dibert atrae las miradas. El tiempo pasa y la belleza queda. A veces.

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