Río 2016
Sábado 20 de Agosto de 2016

"El responsable de ser un jugador genial es sólo Manuel Brunet"

El director técnico Ernesto Morlan fue quien llevó a la primera de Uni al León rosarino.

"Manuel era juvenil y tenía apenas 17 años cuando decidimos llevarlo a la primera de Universitario con jugadores de 21 en adelante. Era un equipo muy competitivo que ganó por ocho años el torneo local y que había llegado a cuatro finales de la Liga Nacional de clubes. Pero no dudamos en llevarlo a primera e hicimos bien: ya entonces era muy habilidoso y tenía una potencia extraordinaria". Así recuerda el actual técnico de hockey de Provincial, Ernesto Morlan, al León rosarino Manuel Brunet, de 30 años y flamante medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río 2016.
Morlan (según el propio presidente de la Asociación de Hockey de Litoral, Juan José Boretti), es una de las personas más indicadas en el
hockey local al momento de hablar sobre Brunet. No sólo porque 40 de sus 59 años los invirtió trabajando como director técnico, sino porque fue parte del inicio de la carrera de Manu y también de la mejor jugadora de la historia: la Leona Lucha Aymar. Un técnico que es, algo así, como el domador de dos fieras.
De todos modos a Morlan no le gusta atribuirse ningún mérito. "El responsable de ser un jugador genial es sólo Manuel Brunet, los técnicos sólo mostramos un camino, pero el esfuerzo, el sacrificio, el cansancio, cuidarse con el sueño y las comidas, los golpes y lesiones, el resignar cosas divertidas y la solidez de los objetivos, todo es mérito del jugador. Esas cosas que en general no se ven son las que tienen en común, tanto Manu como Lucha. Y además los dos son personas muy humildes", aseguró Morlan.
El ex técnico de Brunet habla en primera persona del plural al referirse a esos primeros pasos del jugador rosarino. "Nosotros lo pusimos de delantero y de volante ofensivo", dijo al referirse a las decisiones conjuntas que tomaba con el cuerpo técnico de esos años en Universitario, junto a Rubén Mosca y Luciano Agüero.
"Manu era un tipo excepcional: recontrarespetuoso y tranquilo, nunca lo vi nervioso. Cuando quería sacar algo, entrenaba y entrenaba: es un talento ultraentrenado. Manejaba todos los gestos técnicos que luego fue perfeccionando al extremo en el seleccionado. Para mí es una especie de Bastian Schweinsteiger (ver aparte), un jugador que está siempre donde tiene que estar", ejemplificó Morlan.
Centralismo porteño. Morlan halaga pero también critica. "Siempre me pregunto por qué el jugador número 14 del plantel de la selección nacional de hockey nunca es del interior. Hay que tener algo claro: si no estás entre los tres o cinco mejores, si no sos genial y sos del interior, no tenés chances. Claro, con Luciana no había dudas porque era la mejor, con Ayelén Stepnik, con Soledad García y con Manuel Brunet tampoco se duda, si bien en un momento (Carlos) Retegui no lo llamó. Tenés que ser superlativo como ellos para estar en la selección no siendo de Buenos Aires", concluyó.

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