Central
Sábado 01 de Octubre de 2016

El regreso del goleador

Boghossian, hoy en Arsenal, jugó la fecha pasada tras 7 meses sin fútbol y a los 3' de ingresar metió un gol

Cuando el entrenador de Arsenal Sergio Rondina lo mandó a la cancha, Joaquín Boghossian volvió a jugar tras siete meses de recuperación de una rotura del tendón de Aquiles del pie derecho. Apenas 3' más tarde de haber ingresado, puso la cabeza para poner el 1-2 contra Gimnasia y Esgrima. El resultado final: 2-2. "Fue emocionante", contó sobre esa conquista el atacante uruguayo, que irá al banco esta tarde contra Central y con pasado en Newell's.

   Boghossian se lesionó en febrero contra Sarmiento. A partir de ese momento inició un largo proceso. "Fue mucho tiempo, seis meses hasta que me dieron el alta para hacer fútbol y siete sin jugar. Sabía que iba a volver bien. Tenía la motivación de mis compañeros, que me decían que me necesitaban", contó.

   "Cuando al principio me preguntaban, decía que estaba disfrutando de la lesión. Es que estuve un mes y medio parado, y disfruté mucho de mi familia, de jugar con mi nena. Después todo el proceso fue duro, porque dejás de ver a tu familia por muchas horas. Acá (en Buenos Aires) estamos prácticamente solos los tres, mi señora, mi nena y yo. Fue complicado, pero al final todo salió bien", agregó.

   "Me parece que el fútbol te da muy pocas veces premios como el que me dio a mí. Esto que vivo es como un sueño, haber laburado tanto y en el partido que vuelvo hago un gol", dijo.

   El delantero de 29 años aseguró que al momento de ingresar estaba compenetrado en lo que debía hacer y no se puso a pensar en el tiempo que llevaba sin jugar. "Cuando voy al banco siempre trato de no volverme loco, de no estresarme, porque si me toca entrar lo hago cansado", dijo. "La emoción fue en cuando supe que tenía la posibilidad de ir al banco. Me puse muy contento. Durante el partido estuve tranquilo mirando desde el banco, esperando mi oportunidad, obviamente analizando cómo podía moverme mejor y sobre qué central ubicarme. Por suerte se dio la posibilidad de entrar y hacer el gol", relató.

   "Fue emocionante cuando vi que la pelota entró. Mi señora y mi nena estaban la tribuna, también toda la gente que me ayudó. Fue como un estallido, aunque no llegué a quebrar emocionalmente", aseguró.

   El 2-2 con Gimnasia le sirvió al menos al conjunto de Sarandí para no irse con las manos vacías, aunque hasta acá el inicio no fue bueno. Arsenal tiene otra igualdad, con Temperley (1-1), y un par de derrotas, con Sarmiento (0-1) y Atlético Tucumán (1-3).

   "El empate fue una inyección anímica muy buena porque veníamos muy mal. Espero que nos sirva para volver a ser el equipo que fuimos el torneo pasado, compacto y con buen manejo de pelota. Estamos precisando sumar un poco más y generar más juego", dijo.

   "Estuvimos trabajando para contrarrestar todas las cosas buenas que mostró Central en los últimos torneos. Por más que no pase un buen momento, sabemos que es muy difícil. Esperemos que salga todo como lo planeamos para, además de contrarrestar todas las cosas buenas de ellos, hacer lo nuestro y tener un buen resultado", dijo.

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