Clásico rosarino
Sábado 23 de Julio de 2016

El primer clásico rosarino para el árbitro Trucco

El rafaelino, que ya tiene otros clásicos en su haber, hará su estreno en el derby de la ciudad: "Estoy con ansiedad y ganas de dirigirlo", le dijo a Ovación.

Silvio Trucco ya puede contarle a sus hijos (y probablemente también a sus nietos, cuando los tenga), que dirigió los clásicos más importantes del fútbol argentino. Tenía en su haber el Boca-River, el San Lorenzo-Huracán y el clásico de La Plata. Y ahora tendrá también el de Rosario, para muchos, de los más pasionales del mundo, aunque este contexto, el de la Copa Santa Fe, que los encontrará el domingo no entusiasma como los demás. al menos en la previa. Sin embargo, el rafaelino de 38 años, no le resta importancia porque uno y otro equipo jugarán con reservas o habituales suplentes. Y reconoce: "Estoy con ansiedad y ganas de dirigirlo". El juez, entusiasmado.

—¿Qué te genera haber sido designado para este clásico?

—Es el primer clásico de Rosario para mí y la verdad es que estoy con ansiedad y ganas de dirigirlo, es de esos partidos especiales que tiene nuestro fútbol y sé que la ciudad lo vive de una forma muy particular.

—¿Lo preparás especial?

—La preparación es siempre igual para todos los partidos, pero sí hay una planificación distinta porque no hay acá sólo una cuestión deportiva. El clásico de Rosario es de esos partidos que todos quieren ganar, en los que uno quiere estar muy atento y estar bien en las decisiones importantes. Son esos partidos que no escapan a lo común, pero que sí tienen ese plus, esa motivación de jugarlos.

—¿En partidos como este el juez se siente más observado?

—Siempre nos sentimos observados, siempre se buscan aquellas polémicas y se analiza cómo las hemos resuelto. Acá una equivocación puede incidir en un resultado, son esos encuentros en los que no hay que cometer errores porque el error puede beneficiar a alguien y hacerlo sacar rédito.

—Los dos equipos utilizarán jugadores que habitualmente son suplentes o están en reserva, ¿eso le resta importancia?

—Son partidos distintos los clásicos, no importan los nombres. Porque a los que les toca jugar quieren mostrarse, demostrarle a sus técnicos que pueden considerarlos en primera, y porque seguramente en los campeonatos de reserva estos chicos no juegan con el mismo público que van a tener en este partido. Para ellos es una motivación y para mí también, así que hay que tomarlo con la mayor responsabilidad posible.

—¿Hablaste con colegas que dirigieron el clásico rosarino?

—Esta semana estuve en Paraguay (Conmebol) haciendo un curso sobre algunas modificaciones reglamentarias y pude hablar con Fernando Rapallini y otros chicos que tuvieron la posibilidad de dirigir este partido, todos se referían a un recuerdo hermoso.

—Esta es una ciudad mucho más chica, donde los hinchas rivales viven muy próximos unos de otros, ¿cambia en algo tus exigencias?

—Son partidos especiales pero hay que tratar de hacer un buen trabajo para que nadie se acuerde de nosotros y estar atento a todo.

—¿Ese sería el premio pos partido? ¿Que nadie hable de vos al día siguiente porque significará que tuviste un buen arbitraje?

—Se puede hablar bien o mal. Creo que el mejor rédito que puedo tener es estar conforme conmigo mismo, exigirme al 100%, y estar lo más concentrado posible.

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