El Mundo
Sábado 08 de Octubre de 2016

El premio Nobel de la Paz: un espaldarazo a Colombia en un momento crucial

La distinción a Santos revive la esperanza de que se retomen las negociaciones tras el revés sufrido en el referéndum

Después de la tempestad viene la calma, y eso parece ser lo que ocurre en Colombia tras la tormenta política por el rechazo del acuerdo de paz con las Farc. Ahora que el presidente Juan Manuel Santos es el nuevo premio Nobel de la Paz, revive la esperanza por el fuerte apoyo de la comunidad internacional. Claro que la ilusión de acabar el conflicto armado en Colombia, de cinco décadas de duración, no solo se basa en el Nobel sino también en otros hechos acaecidos tras el revés del plebiscito del domingo, en el cual, por estrecha mayoría, los votantes rechazaron el acuerdo de paz.

El voto por el «no» a un acuerdo negociado en Cuba durante casi cuatro años fue impulsado por el partido de derecha radical Centro Democrático, que dirige el ex presidente y ahora senador Alvaro Uribe, el principal jefe de la oposición y visto casi con veneración por un importante sector del país. Ante la mayoría del voto negativo, que de momento deja en el limbo la implementación del pacto, Santos emprendió una maratónica ronda de contactos con todas las fuerzas políticas en busca de un acuerdo nacional para salvar el proceso de paz.

Gestos conciliadores. En el marco de esa gestión ya tuvo un primer encuentro con Uribe, el primer acercamiento entre ambos en seis años de gobierno. Si bien el ex mandatario dijo que su sector busca hacer cambios fundamentales al proceso de paz, sus palabras han sido interpretadas como conciliadoras porque insiste en que su grupo no quiere la continuación del conflicto sino que busca la paz. Del lado de las Farc las posturas también han llevado a la tranquilidad, pues se muestran abiertas a escuchar los planteamientos de quienes votaron por el «no». Y es que en las últimas semanas se había despertado el temor de que ante un revés en el plebiscito el proceso de paz se rompiese por la imposibilidad de reabrir las negociaciones. Poco después de que el país despertara ayer con la noticia del segundo Nobel para un colombiano, después del de Literatura que Gabriel García Márquez ganó en 1982, el gobierno y las Farc emitieron en La Habana un comunicado conjunto que hizo respirar con tranquilidad a quienes presagiaban el regreso de la confrontación. Santos mostró ayer un semblante muy diferente al del apesadumbrado presidente que anunciaba el domingo un desesperado intento de diálogo con la oposición para salvar el proceso de paz. Esta vez se mostró completamente seguro de que el acuerdo se paz se implementará y que inclusive puede ser mejorado. "Tengan la seguridad que el acuerdo de paz terminará siendo implementado y que las Farc no volverán a disparar sus armas.

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