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Viernes 27 de Marzo de 2009

El precio justo

¿Un litro de nafta cuesta lo mismo en Rosario y en Capital Federal? ¿Cuánto pagaría por una gaseosa y un tostado de jamón y queso en un bar del centro rosarino? ¿Es lógico que salga lo mismo un litro de nafta que un litro de Coca Cola? Los economistas sostienen que el precio justo es aquél que más se adecúa al valor que el cliente atribuye mentalmente a un producto o servicio, pero en Argentina no siempre es así...

¿Un litro de nafta cuesta lo mismo en Rosario y en Capital Federal? ¿Cuánto pagaría por una gaseosa y un tostado de jamón y queso en un bar del centro rosarino? ¿Es lógico que salga lo mismo un litro de nafta que un litro de Coca Cola? Los economistas sostienen que el precio justo es aquél que más se adecúa al valor que el cliente atribuye mentalmente a un producto o servicio, pero en Argentina no siempre es así.

Adivinar el precio de un producto o servicio puede resultar entretenido. Y si uno juega a acertar cuánto cuesta un mismo producto en Capital y cualquier población del interior, uno debe tener en cuenta que hay una constante: en Buenos Aires siempre es más barato.

La brecha de precios que existe entre Buenos Aires y el resto del país es otra razón más del tradicional y folclórico malhumor que cargan los habitantes del interior en relación a los porteños. Y encima esa diferencia de precios es inversamente proporcional a los ingresos de sus habitantes (Buenos Aires junto a la Patagonia tiene el ingreso por cápita más alto del país).

Si nuestra Constitución, en su artículo 16, sostiene que “la Nación Argentina no admite prerrogativas de sangre, ni de nacimiento; no hay en ella fueros personales ni títulos de nobleza”, ¿por qué permanentemente uno tiene la sensación de que los porteños gozan de algunos beneficios exclusivos? ¿Por qué ellos acceden a variedad de ofertas, precios y disponibilidad de servicio que desaparecen gradualmente a medida que uno se aleja de la avenida General Paz?

Los periódicos anuncios oficiales de acuerdos de precios que firma la Nación con las grandes empresas son sólo meras ilusiones en el interior del país. Y esto es responsabilidad del propio gobierno, pero también producto de las maniobras de algunas firmas que cumplen los acuerdos en Capital y suben los precios en el interior.

¿Acaso somos dos países distintos? ¿Por qué el combustible es mucho más caro en el interior del país que en Buenos Aires? ¿Es que los pozos de petróleo o las destilerías están en la avenida 9 de Julio? Comparemos dos estaciones de servicio YPF: en Buenos Aires un litro de nafta Fangio XX cuesta 3,24 cuando en Rosario sale 3,55; un litro de súper en Capital 2,79 y en Rosario 3,06; y un litro de Ultra Diesel los porteños lo pagan 2 pesos, mientras que aquí cotiza a 2,42.

Pero también esos altos precios en algunos casos son consecuencia de abusos de comerciantes y empresarios del interior. Vuelvo a una de las preguntas iniciales: ¿cuánto pagaría por una gaseosa y un modesto tostado de jamón y queso en un bar del centro de Rosario? “Son 19,50”, me lanzó sin anestesia la moza cuando le pedí que me cobre. Por un momento creí que estaba tomando algo en un bar al pie de las pirámides de Egipto.

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