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Sábado 31 de Octubre de 2015

El poder de los docentes para promover la lectura

El educador Oscar Yanisselli habla del plan nacional que se propone recuperar el placer de leer. Cómo funciona en Santa Fe.

Oscar Yanisselli es profesor en letras por la Universidad Nacional el Nordeste, su tarea de educador se destaca en el campo de la promoción de la lectura, en particular en la formación docente en este terreno. Una tarea que asume desde su lugar de técnico del equipo regional del Plan Nacional de Lectura del Ministerio de Educación de la Nación. Afirma que maestras y profesoras tienen un papel fundamental en la transmisión del gusto por los libros y de las buenas prácticas lectoras. “Creo en el poder fundamental que tienen los buenos docentes, también en el poder absoluto de las palabras, que todas las personas deben poseer para expresarse mejor, para expresar su pensamiento, para no ser manipuladas”.   
  Hace 25 años que enseña en el sistema público de enseñanza y confía que por más especializaciones que logró en materia de políticas y pedagogías de lectura y de literatura infantil y juvenil, siempre se siente cerca del oficio del día a día en las escuelas. Eso explica la buena llegada que tiene en cada encuentro de formación docente a donde siempre asiste con igual pasión por lo que hace “porque de lo que se trata es de recuperar la práctica de la lectura y formar nuevos lectores”.
  Para este fomento, el Plan Nacional de Lectura (PNL) es la clave. “Ya lleva distribuidos 96 millones de libros y se van a comprar 10 millones más antes del fin de esta gestión de gobierno”, repasa sobre esta inversión estatal. Libros que llegan a las escuelas públicas y privadas de cuota cero. También para contribuir a movidas como las que realiza la Biblioteca Popular Cachilo que mantiene un fuerte vínculo con la comunidad, “y que es un emblema de biblioteca, un centro de formación integral”. “El del plan es un trabajo muy importante que se sostiene desde hace años y se ha constituido en una política pública que va a trascender a cualquier gobierno. Ya está mostrando una recuperación de esa práctica lectora. Eso es algo muy alentador”. El PNL se organiza por regiones, Santa Fe es parte de la IV, que también la integran Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Misiones y Formosa.
  ¿Acompaña el Ministerio de Educación de Santa Fe este Plan? Ante la pregunta Yanisselli recuerda que en su momento la provincia optó por un programa propio conocido como “Palabras al viento”, y no por este Plan de Nación que es concebido como una política para todas las escuelas argentinas. “De todos modos nosotros hemos encontrado espacios, vínculos muy fuertes de distintos sectores de la provincia que nos han recibido, puesto en contacto con los docentes y que se enteran del plan, de los libros que se distribuyen, de los encuentros con los escritores, de la formación docente. Tratamos de que Santa Fe no se quede atrás de esta política tan fuerte”, opina y agrega: “Las provincias son autónomas en estas decisiones, no podemos meternos , pero sí podemos ayudar a que todos tengan acceso al Plan Nacional de Lectura”.

Políticas. Las políticas que menciona incluye la distribución de libros para todos los niveles: desde una colección para primeros lectores, salas de 4 y 5 años, primaria, secundaria hasta la formación docente, todos de autores de reconocida trayectoria. Por ejemplo, las Colecciones de Julio Cortázar, Juan Gelman y pronto las obras completas de Eduardo Galeano. Las obras no llegan solas sino acompañadas por encuentros de capacitación y formación de lectores. Entre esas capacitaciones cita, además de la emprendida con la Biblioteca Cachilo, la que realizan con las estudiantes de la Escuela Normal 2 de Rosario, con las futuras docentes.
  Bajo el título “Despertar el deseo de leer, una condición fundamental para promover y democratizar la lectura”, Yanisselli estuvo en Rosario el 16 de octubre pasado ofreciendo una capacitación para educadores, bibliotecarios y mediados de lectura en la biblioteca de la zona oeste. Para tal desafío se apoya, entre otros libros, en “Volver a leer” de Mempo Giardinelli donde el acento está puesto en una pedagogía que convoca este deseo y donde la lectura es definida como un acto amoroso. Además, en esta meta, se trabaja sobre “el concepto de transmisión de la cultura” donde los docentes tienen un lugar primordial.
  Yanisselli también diferencia —en la búsqueda de ese deseo— lo que representa leer para aprender de una lectura por puro placer: “A la escuela los chicos van a leer para aprender contenidos disciplinares y para eso hay que aprender a leer. La lectura es una práctica pedagógica que posibilita que las personas se apropien del conocimiento, pero la escuela y las bibliotecas no debemos olvidar que también hay que leer para disfrutar, que hay que abrir un libro para compartir un cuento o aprender una canción”.
  Y garantiza que esta última elección tiene una deliciosa devolución en los lectores. “Les devuelve —expresa— esa posibilidad de cambiar esa imagen negativa de la lectura, de verla como algo tedioso o aburrido, donde todo se lee de la misma forma y para una nota. Por el contrario, cuando leemos (por placer) nos metemos en un universo distinto; sin darnos cuenta aprendemos los mejores términos, las mejores expresiones de la lengua castellana. Siempre recuerdo lo que sostiene Graciela Montes de por qué leer literatura con los chicos: porque «la literatura es la lengua vestida con su mejor ropaje». Leemos literatura contagiando el contacto con los mejores de nuestra lengua, con la palabra más lograda, mejor trabajada. No siempre todos tienen la posibilidad de encontrarse con lo mejor de la lengua, y ese encuentro produce un gran crecimiento personal, intelectual y hasta emocional para las personas”.
  Una y otra vez vuelve sobre el poder que tienen los maestros en convertirse en buenos mediadores de la lectura, también portadores de buenos consejos. Lo explica con una anécdota personal: “Mi padre era un obrero de la construcción y mi mamá una ama de casa común. En mi casa no había libros pero tuve la suerte de ir a una escuela de una zona marginal de Resistencia, donde al terminar la secundaria, una profesora me dijo «Oscar, tenés que estudiar letras para ser profesor de lengua». Esa docente me ayudó, me prestó libros en vacaciones y me inscribí en letras. Por eso creo en el poder fundamental que tienen los buenos docentes. Hoy no podría hacer otra cosa que enseñar lengua, literatura y promover los libros. Y además creo en el poder absoluto que tienen las palabras, que todas las personas deben poseer para expresarse mejor, para expresar su pensamiento, para no ser manipulados”.
 

Perfil de un pedagogo. Oscar Yanisselli es profesor en letras (Universidad Nacional del Nordeste), tiene una especialización en literatura infantil y juvenil y en pedagogía de lectura; experiencia como tallerista de promoción y pedagogía de lectura con niños, adolescentes y adultos. Ha dado cursos de capacitación con docentes y bibliotecarios sobre temáticas afines. Es técnico del equipo regional del Plan Nacional de Lectura. Para saber más de este plan, ingresar a www.planlectura.educ.ar

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