Economía
Viernes 19 de Agosto de 2016

El peronismo busca dilatar la discusión por la reforma

Hoy termina la ronda de consulta con los partidos y el lunes Lifschitz pone en marcha el proceso de enmienda constitucional. El PJ pide más tiempo.

El gobernador Miguel Lifschitz lanzará oficialmente el lunes el proceso de reforma constitucional, para lo cual hoy en Rosario terminará (con el PRO y el PS) la ronda de consultas con los partidos políticos que ayer en Santa Fe tuvo su día nutrido. Tanto en cantidad (fueron SI, PDP, el Frente Social y Popular y el PJ) como calidad, dado el plus que pone este último al indispensable acuerdo político legislativo final sin el que no habrá reforma ya que tiene la llave dado su mayoritario dominio en Senadores.

Tras idas y vuelta, el presidente del PJ, Ricardo Olivera, estará el lunes en el salón Blanco, aunque algunos legisladores no irán. Es que el PJ busca sacar de la agenda de este año a la reforma y tendría decidido sólo aceptar que haya elecciones de convencionales en el 2018, aunque esto aún no fue dicho formalmente porque a esa etapa no han llegado las charlas.

Pero fundamentalmente porque desde lo formal ello y todo lo atinente a la actitud a asumir ante la reforma aún no es una decisión oficializada, tal como Olivera, acompañado del diputado Leandro Busatto y los senadores Rubén Pirola y Danilo Capitani, le dijeron ayer al ministro de Gobierno, Pablo Farías, quien los recibió en la Casa Gris. Recién lo será una vez que el justicialismo realice una amplia consulta interna.

A Farías le dijeron que fueron "a escuchar" y que el proceso de transmisión hacia adentro de las estructuras partidarias demandaría tiempo porque hay un escollo que salvar antes de lograr un pronunciamiento: revertir la decisión de un congreso partidario que durante la presidencia de José Luis Freyre (antecesor de Olivera) decidió no participar de una reforma y para ello se requiere convocar a otro congreso que vote mayoritariamente la decisión contraria.

Olivera aseguró que "si se da una discusión respecto de la reforma, el PJ tiene en claro que es una cosa muy seria, que implica discusión y participación de la gente, y que no tiene que darse solo en la dirigencia política. Esto le tiene que servir a la gente y, además, es una cuestión que, si se resuelve, va a durar 50 años, por lo que no podemos apresurarnos".

Que el PJ sigue siendo reformista fue lo que quería escuchar Farías. Necesitaba que lo dijera la mayoría de los partidos, y los que entrevistó hasta ayer se lo dijeron. Antes a cada uno les aclaró que no habría núcleo duro ni propuesta oficial, que todo estaba por discutirse y que no habrá plazos para hacerlo porque la prioridad es alcanzar el consenso.

"A partir de esas reuniones confirmamos que hay un buen clima para iniciar el debate y sentar las bases para una futura reforma, así lo han expresado los representantes de los partidos. Por supuesto que cada partido está fijando su estrategia y van a discutirlo en sus órganos internos; para nosotros es muy valioso que los partidos estén tomando esto dentro de la agenda política", aseguró el ministro.

Sobre la diferencia con otras oportunidades en las que se intentó avanzar en el tema, Farías destacó que esta vez están presentes "la voluntad y la predisposición de discutir" mientras que "en otros momentos había más rechazos a discutir la reforma".

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