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Lunes 28 de Enero de 2008

El "peligro" de las donaciones

Muchos dirigentes creen que para crecer políticamente y sumar adhesiones necesitan diferenciarse y confrontar a toda costa. Así muchas veces se oponen por oponerse, como parte de una rebuscada estrategia. Esto viene a cuento porque ¿quién se hubiera imaginado que alguien iba a manifestar su rechazo a la convocatoria que lanzó el gobierno provincial para que el 16 de febrero se realice una jornada solidaria voluntaria para pintar todas las escuelas públicas de Santa Fe? Pero, increíblemente, esto fue lo que sucedió...

Muchos dirigentes creen que para crecer políticamente y sumar adhesiones necesitan diferenciarse y confrontar a toda costa. Así muchas veces se oponen por oponerse, como parte de una rebuscada estrategia. Esto viene a cuento porque ¿quién se hubiera imaginado que alguien iba a manifestar su rechazo a la convocatoria que lanzó el gobierno provincial para que el 16 de febrero se realice una jornada solidaria voluntaria para pintar todas las escuelas públicas de Santa Fe? Pero, increíblemente, esto fue lo que sucedió.
   La dirigencia de Amsafé delegación Rosario manifestó su oposición a la iniciativa “Abracemos la escuela de nuestros hijos” objetando que las donaciones de pintura por parte de empresas representa “un camino con riesgos muy grandes: que el Estado se desresponsabilice de sus deberes”. Pero ¿qué tiene que ver? ¿Acaso esto no es lo mismo que sucede en la mayoría de los hospitales públicos de Rosario, donde gracias a donaciones se pudieron realizar y se siguen realizando grandes obras? ¿Acaso eso esconde un plan siniestro del municipio para renunciar a su responsabilidad de prestar el servicio de salud? Hace menos de un mes la compañía de Seguros San Cristóbal inauguró la ampliación de su casa central y en lugar de gastar en una fiesta decidió utilizar ese dinero para adquirir 50 electro-cardiógrafos japoneses y donarlos en todo el país. De ellos, unos 15 quedaron en hospitales y centros de salud públicos de la zona de Rosario. ¿Cuál es el “riesgo” de esta donación? ¿Acaso no habría que aceptarla?
   Creo todo lo contrario: el Estado y las asociaciones intermedias deberían incluso presionar para que cada vez haya más donaciones, para que las empresas se sientan obligadas –si no lo hacen por voluntad propia (lo que ahora se llama “responsabilidad social”)- a contribuir permanentemente con la comunidad en la que desarrollan sus actividades.
   Además, una campaña como la que lanzó el gobierno provincial no sólo sirve para concretar un determinado objetivo (en este caso que todas las escuelas tengan sus paredes en condiciones antes del inicio de clases), sino que moviliza y sensibiliza a toda la sociedad para que la educación se instale de una vez por todas como eje en la agenda pública santafesina.

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