Ovación
Viernes 20 de Mayo de 2016

El pasaje estaba en las manos de Orion

Boca se metió en las semifinales por la tapadas de su arquero en la definición por penales. El xeneize pasó con angustia

Las manos de Agustín Orion transformaron la angustia de Boca en una explosión de alegría. Fue una noche sufrida, en la que debió recuperarse luego de un gol en contra del Cata Díaz que lo estaba dejando afuera de la Copa. Pero lo empató con el gol de Pavón y con uno menos llegó a la definición por penales. Allí, el arquero xeneize se convirtió en el héroe, al contener tres remates, que depositaron a Boca en las semifinales .

El 1-1 de hace una semana en Montevideo le daba cierta ventaja a Boca. Pero el local se fue complicando solo porque fue muy flojo lo que hizo en la primera etapa.Todo lo contrario a lo del equipo de Munúa, que se acomodó mejor y tuvo una buena tarea general, sin ejercer una clara superioridad.

Tuvo complicidad: el medio de Boca jugó mal (Meli-Jara-Pérez) y Peruzzi y Fabra fueron una cosa en proyección y otra en retroceso. Nacional aprovechó los espacios vacíos a sus espaldas y complicó con pelotazos cruzados.

Así llegó al gol, a los 20'. Barcia envió el centro y el Cata Díaz, cerrando, batió su propia valla.

A partir del 1 a 0, Nacional se ordenó en defensa y descansó en los nervios evidentes de Boca.

Lo del xeneize en el complemento fue más amor propio que fútbol, empuje que le alcanzó para acercarse tibiamente al arco de Conde.

Recién llegó a fondo a los 27' y fue para empatarlo. Jara asistió perfecto a Pavón, que batió al arquero visitante con un disparo cruzado. Lo merecía Boca por actitud, aún cuando Nacional, en su estrategia de refugiarse y salir de contra, lucía más tranquilo.

Pero el propio Pavón condicionó las chances de Boca al sacarse la camiseta en el festejo e irse expulsado por doble amarilla. De allí hasta el final fue Nacional el que intentó más. No le alcanzó y fueron a los penales.

Allí volvió a tenerlo Nacional, que se adelantó dos veces y que pudo sellar la clasificación con el tiro de Romero.

Pero estaba Orion. Que atajó tres penales y desató los festejos en la Bombonera, entre ellos el abrazo de Tevez y los mellizos Barros Schelotto. También fue un gesto, después de una semana complicada y de cara a lo que se viene: las semifinales de una Copa que Boca sabe cómo jugar.

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