Policiales
Lunes 26 de Septiembre de 2016

El paradigma de la pruebay el error

Hasta hace dos años se insistía en que la investigación penal y su resolución iba a mejorar con la terminación del Centro de Justicia Penal Rosario, o en palabras del ex gobernador Antonio Bonfatti, "todo apunta a poder brindar una mejor justicia penal".

Hasta hace dos años se insistía en que la investigación penal y su resolución iba a mejorar con la terminación del Centro de Justicia Penal Rosario, o en palabras del ex gobernador Antonio Bonfatti, "todo apunta a poder brindar una mejor justicia penal". El centro es el edificio donde funcionarán los Tribunales de Investigación Preparatoria y los Tribunales de Juicio en lo Penal con sus dependencias.

Como no iba a ser de otra manera, es una copia reducida del Centro de Justicia de Santiago de Chile que recorrimos en 2009 encomendados por el Colegio de Abogados. Recordemos que la reforma procesal se copia irreflexivamente de Chile, por lo tanto también el edificio. Y como no tiene en cuenta la realidad local, ahí apuntan nuestras críticas.

Si la búsqueda de eficiencia era el norte de los diseñadores de la copia, el edificio debió instalarse en un lugar más estratégico para el traslado de detenidos. Algunos abogados litigantes aconsejaron que el edificio se levantara donde hoy está la GUM, frente a la cárcel de Riccheri y Zeballos. Teniendo encausados y tribunal a un paso, que se puede completar con un túnel o puente. Esto ayudaría a recuperar como patrulleros a las decenas de los móviles policiales destinadas a trasladar detenidos.

Otra crítica fue el lugar elegido, cerca de hospitales y escuelas, no aconsejable por la cantidad de detenidos que desfilará por allí con riesgo de fuga.

Como punto a favor, la idea de centralizar todas las oficinas en un mismo espacio resultará una optimización del tiempo ya que fiscales y defensores no deberían trasladarse de un lugar a otro. Pero esto se hace con el nuevo paradigma de prueba y error, y algunos reformadores conocen muy poco de litigar.

Para terminar, un oneroso edificio no es imprescindible para brindar una mejor justicia penal. Y sí lo es formar una policía confiable para los investigadores y para la población. Tal vez sus diseñadores consideren esa injustificada deuda como poco redituable políticamente. Pero en un Estado de Derecho, hasta no lograr un sistema de investigación íntegra, estos dispendiosos edificios solo serán recursos desaprovechados.

Adrián Ruiz, Síndico Titular de la Asociación de Abogados Penalistas

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